El PP exige iniciar ya la urbanización del entorno de la estación de Matallana
Tocino recuerda al PSOE que Adif marca los plazos y que la obra no se puede volver a parar
El concejal del Grupo Popular en el Ayuntamiento de León Eduardo Tocino acusó ayer al PSOE de «volver a paralizar Feve» y exigió el «inicio inmediato» de la urbanización del entorno de la estación de Matallana. Tocino desveló que el convenio exprime «al máximo los plazos» y contempla que Adif iniciará la ejecución anticipada de estas obras, una vez que se produzca «la aprobación provisional del instrumento de planeamiento». Algo que, según recordó el edil popular, está aprobado ya desde el pleno del pasado 9 de septiembre sin que se haya visto «el más mínimo movimiento ni de acopio de materiales, ni maquinaria ni nada de nada».
Así, rememoró las críticas hace dos años del ahora alcalde de León, José Antonio Diez, para ironizar que ahora «todo es diferente» y manifestó que «es complejo resolver el problema para que los trenes de Feve lleguen de nuevo hasta Matallana». Por todo esto, el PP exigió que «no se retrasen nuevamente» las obras de urbanización del entorno de la estación de Matallana, ya que «es posible comenzar de inmediato las obras» de acuerdo con como el Partido Popular había planificado.
Asimismo, reconoció que «no puede ser que no se llevan a cabo» al existir presupuesto para ello y con un convenio que contempla que Adif iniciará la ejecución anticipada de las obras como se ha aprobado en el pleno del 9 de septiembre del Ayuntamiento de León.
Por otro lado, el concejal popular también preguntó por los trenes-tram de Renfe, porque siguen «sin noticias sobre la licitación, plazos de construcción y homologación», como señaló a Europa Press. Los populares preguntaron «dónde están los fabricados de la época de Villalba y Francisco Fernández», miembros del PSOE, y que la realidad es que «ni hay ni habrá a corto plazo vehículos que lleguen al centro», a pesar de que el PSOE lo prometió a los leoneses.
Eduardo Tocino aseguró que el origen de estos problemas se remonta «a la entonces guerra interna del PSOE» que con sus enfrentamientos partidistas, caprichos caros y contradicciones técnicas arruinaron la vía estrecha.