Los juzgados necesitarían trabajar seis meses a puerta cerrada para resolver el atasco actual
Los asuntos que ingresaron en la provincia se redujeron un 0,7% en 2022, pese a la tendencia nacional de subida
Los órganos judiciales de la provincia de León registraron prácticamente los mismos asuntos ingresados a lo largo del ejercicio de 2022 pero la tasa de pendencia, uno de los principales exponentes para medir el atasco de acuerdo a los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial ayer. Para poner al día los órganos judiciales deberían seguir trabajando al mismo ritmo seis meses pero con las puertas cerradas, sin ingresar nuevos asuntos.
De acuerdo al estudio se ingresaron en el cómputo del año 53.358 causas de las que 27.779 estaban todavía pendientes e resolución al término del ejercicio anual. Los magistrados y jueces de la provincia resolvieron 52.202 asuntos, un ritmo de trabajo que sería suficiente para atender las necesidades anuales de la ciudadanía de no ser por los remanentes de casos pendientes de años anteriores.
El año había comenzado con 25.872 asuntos pendientes de resolución y finaliza con cerca de dos millares más de los que se habían registrado a principio del balance. Los Juzgados de Primera Instancia, con 12.389 son los que más movimiento han registrado. Los de violencia sobre la mujer o los de menores son los que tienen menor volumen en términos absolutos, con dos centenares de asuntos.
La evolución de la carga de trabajo de los 47 órganos judiciales de la provincia ha sido variable. El Juzgado de lo Mercantil de León ha experimentado este año un aumento del 80% en los asuntos que ha recibido mientras que la Sala de Familia ha decrecido su carga de asuntos en un 20,2%.
La memoria de necesidades que presentará la Audiencia Provincial de León y el Juzgado Decano de la capital se harán eco de estas cifras para exponer su plan de refuerzos, que a la vista de los datos que aporta la estadística, se antojan evidentes para la provincia, a pesar de que el Ministerio de Justicia recurre al argumento de las estrecheces presupuestarias.