El tren de Barcelona llega a León tres horas y media tarde y en el Alvia de Salamanca
Un tren Alvia
La estación de tren de León se convirtió esta tarde en un hervidero de paciencia mientras los pasajeros que esperaban tomar el tren con destino a Ponferrada y Vigo descontaban el tiempo de un tren que no terminaba de llegar; la señal era las cinco de la tarde para un tren que se presentó a las nueve menos cuatro, con 212 viajeros a bordo y una aventura de guión de ficción. Pero fue una realidad; el Alvia procedente de Barcelona se trabó en la provincia de Burgos por un problema en el pantógrafo; los viajeros fueron transbordados al material de la rama que iba a Salamanca, que tuvo que tomar el trayecto de León, a donde llegó con 222 minutos de retraso; luego, los viajeros que iban con destino a Salamanca fueron desplazados a aquella ciudad en autocar.