Ratificada la pena de 23 años de cárcel para el autor del crimen de Nochebuena en León
EL TSJCyL desestima el recurso presentado por la defensa del joven
Un momento del juicio celebrado en octubre en la Audiencia Provincial en octubre de 2025.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha ratificado la condena a 23 años de prisión impuesta al joven que acabó con la vida de su madre en León la Nochebuena de 2022 en el barrio de San Esteban. La sala acuerda desestimar el recurso presentado por su representación procesal.
"No es misión, por tanto, del órgano de apelación en este procedimiento ante el Tribunal del Jurado verificar una nueva y completa valoración probatoria, sino si, y solo si, la valoración alcanzada por el tribunal colma los requisitos o exigencias de la garantía constitucional de la presunción de inocencia, sin que sea posible sustituir aquella ponderada valoración por otra, de carácter alternativo, que también pudiera colmar aquellos parámetros, pues el decantarse por una u otra alternativa, más allá de la duda razonable, es cuestión que única y exclusivamente compete al tribunal soberano para la valoración de la prueba, aquel que ha gozado de la inmediación requerida", explica el TSJCyL.
La sala argumenta que la defensa del acusado insistía en que la denegación de la aportación de un informe sobre la imputabilidad del acusado en otra causa penal distinta, le produjo indefensión, "pero entendemos que no se ha producido en absoluto tal situación, puesto que, en esta causa obraba ya un informe médico-forense (emitido por dos facultativas forenses) sobre el estado mental del acusado, y además, a petición de su Defensa, se estaba confeccionando otro informe sobre dicho estado mental por parte de un psiquiatra, director del Servicio de Psiquiatría del Hospital del León", dice la sentencia.
El condenado acabó con la vida de una mujer leonesa de 56 años, asesinada en la Nochebuena de 2022 en el barrio de San Esteban tras una agresión que concluyó con un corte en el cuello y 31 lesiones más por todo el cuerpo en forma de contusiones y heridas incisas.
El sospechoso dejó una huella visible de una zapatilla suya que fue encontrada en su domicilio y coincidía con la recogida en la escena del crimen y también dejó otra huella de un dedo suyo en el frigorífico, ensangrentada con restos biológicos de la víctima.