El apagón ruborizó el plan de rescate sin los trenes de emergencia en la Variante de Pajares
La historia del 5750 atrapado con 371 viajeros en el túnel avisa de las carencias en la galería. Ninguna de las situaciones previstas en los boletines oficiales se llegó a aplicar el 28 de abril de 2025
Vista de la variante de Pajares, la línea de alta velocidad ferroviaria entre León y Asturias
De hace un año en los túneles, se elevan dos detalles por encima del resto de aquella jornada de caos: la angustia de casi 12 horas de encierro en la variante de los pasajeros del 5750 Gijón-León-Castellón y el tren que acudió al rescate a treinta por hora y con marcha a la vista por la vía Bernesga arriba. Las dos ponen en tela de juicio toda la liturgia de emergencia que envolvió durante años las licitaciones en torno a las galerías.
Una de ellas viene al pelo de la incidencia del 28 de abril de 2025 cuando después de mediodía un apagón llevó al país al margen del tercer mundo. Están registradas y documentadas las adjudicaciones de los puntos de control de las galerías, con dos instalaciones gemelas en cada emboquille; el de La Robla, asentado junto al punto de adelantamiento y estacionamiento, con mangas de 750 metros, para facilitar los accesos de rescate; los dos centros dispondrían de trenes de emergencia para adentrarse en los grandes túneles en caso de necesidad. Los técnicos dispondrán de la tecnología necesaria para coordinar las labores de mantenimiento del trazado entre Pola de Lena y La Robla, así como para dirigir el cambio de un túnel a otro de un tren de alta velocidad en caso necesario. La Robla y Campomanes se iban a integrar en el sistema de seguridad incluido en el proyecto para la conexión en alta velocidad entre León y Asturias. Y los túneles dispondrán de galerías de interconexión cada cuatrocientos metros, con el objetivo de garantizar una rápida evacuación en situaciones de emergencia y, además, cada tubo contará con una sala técnica para albergar todos los equipamientos de explotación y mantenimiento. Así se describió en 2009 este operativo y despliegue que patrocinaba Adif.
En plena conmemoración, al cabo de año de aquella fecha de funesto recuerdo para la eficiencia y competitividad de un país del primer mundo, aflora la desconfianza en el sistema de seguridad de un túnel ferroviario que atrapó medio día (11 horas, según registros de los afectados) a 371 viajeros en el S-106 al que no llegó ninguno de los artilugios recogidos en el papel oficial durante años precedentes con el fin de acompasar la seguridad de las galerías a la tranquilidad de los usuarios.
Llegó una máquina diésel, el diésel condenado, y que acometió el acoplamiento por el lado contrario a lo que está escrito en los guiones de rescate. Adif, luego, no escatimó explicaciones sobre el asunto a algunos medios de comunicación asturianos; sobre las razones por lasque los pasajeros tardaron casi doce horas en ser rescatados y colocados en León al filo de la media noche.
En el final de la historia no salen los trenes de emergencia que el boletín oficial colocó en la boca de la Variante.