El Supremo confirma 12 años y medio de cárcel a una mujer que intentó asesinar a su expareja con chocolate con raticida en León

La madre utilizó a su hijo de 7 años para entregar chocolate envenenado a su expareja

El TSJ de Castilla y León ratifica la sentencia de la Audiencia Provincial.dl

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León

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Un caso extremo de violencia doméstica ha quedado definitivamente resuelto en los tribunales tras la confirmación del Tribunal Supremo de una condena que castiga uno de los intentos de asesinato más estremecedores registrados en España en los últimos años, y particularmente en León. Una mujer utilizó a su hijo menor como instrumento involuntario para entregar a su expareja una barra de chocolate adulterada con una sustancia letal.

Los hechos ocurrieron en León en junio de 2020, cuando la relación entre ambos progenitores atravesaba su momento más crítico. La Sala Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la pena de 12 años y medio de prisión impuesta inicialmente por la Audiencia Provincial de León y ratificada posteriormente por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

La víctima sobrevivió al envenenamiento, pero las consecuencias para su salud resultaron devastadoras y permanentes. El hombre necesitó 705 días para su recuperación parcial, de los cuales 75 fueron catalogados como de perjuicio muy grave. Las secuelas incluyen ceguera, necesidad de utilizar bastón para desplazarse, cojera manifiesta, marcha lenta e insegura, además de afectaciones moderadas del sistema nervioso que obligaron a realizar adaptaciones significativas en su vivienda.

El plan criminal ejecutado a través de un menor

Según consta en los hechos probados de la sentencia, tras la ruptura sentimental, la relación entre ambos se deterioró progresivamente, especialmente en lo referente a los intercambios de custodia de sus dos hijos comunes. Los desencuentros durante estas visitas se convirtieron en una constante que agravó el conflicto entre la expareja.

La acusada decidió acabar con la vida de su exmarido mediante un método particularmente perverso. Aplicó una dosis letal de talio, sustancia comúnmente utilizada como raticida, a una barra de chocolate de la marca Milka. Posteriormente, entregó el producto envenenado a su hijo de apenas 7 años, dándole instrucciones precisas: no debía comerlo bajo ninguna circunstancia, pero tenía que dárselo a su padre y convencerlo para que lo consumiera.

El menor, ajeno a las verdaderas intenciones de su madre y a la gravedad del acto que estaba cometiendo, siguió fielmente las instrucciones recibidas. El niño entregó el chocolate a su padre, quien lo ingirió sin sospechar que contenía una sustancia mortal.

Pruebas contundentes y rechazo del recurso

El Tribunal Supremo ha rechazado íntegramente el recurso presentado por la defensa de la condenada. En su resolución, el alto tribunal español destaca que la sentencia de apelación no se limitó a utilizar fórmulas genéricas sobre valoración probatoria, sino que realizó un análisis detallado del caso concreto.

Los magistrados identificaron varios indicios decisivos que, valorados conjuntamente, demuestran más allá de toda duda razonable la participación activa de la acusada. Entre estos indicios se encuentran: la mala relación documentada entre las partes, la entrega del chocolate por parte de la acusada a través del menor, el nexo temporal inmediato entre la ingesta del producto y el malestar de la víctima, la sintomatología perfectamente compatible con intoxicación por talio, la exclusión de otras posibles fuentes de contaminación y el comportamiento posterior de la mujer respecto al estado de salud del afectado.

La defensa intentó desacreditar cada indicio de forma aislada, pero el Tribunal Superior de Justicia rechazó este método por ser contrario a la lógica de la prueba indiciaria, que exige necesariamente una valoración de conjunto de todos los elementos probatorios disponibles.

Consecuencias legales y compensación económica

Además de la pena privativa de libertad, la sentencia incluye medidas de alejamiento durante 22 años y seis meses. La condenada no podrá aproximarse a menos de 200 metros de su exmarido, su domicilio o cualquier lugar donde este se encuentre, ni podrá comunicarse con él por ningún medio o procedimiento durante el mismo período.

La resolución también contempla la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad sobre sus dos hijos comunes durante todo el tiempo que dure la condena, una medida excepcional que refleja la gravedad de utilizar a un menor como instrumento del delito.

En el apartado de responsabilidad civil, la mujer deberá indemnizar a su expareja con 822.592,85 euros por los daños causados, cantidad a la que se sumarán los gastos médicos no cubiertos por el seguro y los costes de adecuación de la vivienda familiar, importes que se cuantificarán durante la fase de ejecución de sentencia. Adicionalmente, tendrá que abonar 152.000 euros a la compañía aseguradora Adeslas Segur Caixa.

Incapacidad permanente absoluta

La gravedad de las secuelas sufridas por la víctima llevó a que en noviembre de 2021 se le reconociera oficialmente la incapacidad permanente absoluta para cualquier tipo de trabajo. Esta situación refleja el alcance devastador del envenenamiento con talio, una sustancia altamente tóxica que afecta gravemente al sistema nervioso y que puede provocar daños irreversibles en múltiples órganos.

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El caso ha quedado finalmente cerrado con la confirmación del Tribunal Supremo, estableciendo un precedente jurídico relevante en España sobre casos de violencia extrema en el ámbito de las rupturas sentimentales y, especialmente, sobre la instrumentalización de menores en la comisión de delitos graves.