Continúa la expansión de la red de puntos limpios para la recogida y el reciclaje efectivo
Lo subvencionan los fondos europeos
León cuenta con varios puntos de reciclaje.
La red de puntos limpios de Castilla y León contará con 24 nuevas instalaciones que permitirán dar servicio a 230 municipios y a una población estimada de más de 162.000 habitantes tras una inversión de 13,6 millones de euros impulsada por la Junta de Castilla y León, de los que el 82 por ciento procede de fondos europeos Next Generation. La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, destacó este jueves el valor de la red fundamental para mejorar la gestión de los residuos en una Comunidad caracterizada por su elevada dispersión territorial, con 2.248 municipios y más de 6.000 núcleos de población.
Con la incorporación de estas 24 nuevas instalaciones, Castilla y León alcanza un total de 151 puntos limpios fijos repartidos por el territorio autonómico. La actuación ha priorizado especialmente aquellos municipios y mancomunidades que hasta ahora no disponían de este tipo de equipamientos, aunque también ha contemplado la modernización de tres instalaciones que habían quedado obsoletas y no podían adaptarse a las necesidades futuras de recogida. «Con esta inversión ampliamos una red fundamental para que los ciudadanos puedan separar y depositar correctamente sus residuos, acercando estas instalaciones a la población y mejorando su accesibilidad", señaló González Corral.
La consejera subrayó que el proyecto supone además una evolución en el modelo de gestión de estas instalaciones, al incorporar sistemas de digitalización y ampliar las posibilidades de recogida. «Permite dar un paso más en la recogida separada, la reutilización y el reciclado, con instalaciones preparadas para recoger más fracciones y con nuevas herramientas de digitalización que mejorarán la gestión y la trazabilidad de los residuos", afirmó. Los nuevos puntos limpios han sido diseñados para poder recoger alrededor de 33 fracciones de residuos, dependiendo de si se trata de instalaciones de uno o dos niveles, lo que permitirá ofrecer a los ciudadanos espacios más completos para el depósito diferenciado de materiales.