Caridad en León: «La IA es como un cuchillo: hay que enseñar a usarla para no cortarnos»
El responsable de clientes estratégicos Iberia & Latam de Pictet Asset Management avisó en el Club de Prensa de Diario de León del voraz gasto energético y ve nichos de inversión en eficiencia, renovables y robótica.«Ni la revolución industrial va a provocar lo que se nos viene encima con la IA»
Juan Ramón Caridad y María Jesús Soto, en un momento de la formativa entrevista.
Con el ejemplo de un cuchillo, que corta y puede matar, pero no lo prohibimos, sino que enseñamos a nuestros hijos cómo usarlo para pelar una manzana, el experto financiero Juan Ramón Caridad, responsable de clientes estratégicos Iberia & Latam de Pictet Asset Management, aseguró ayer en el Club de Prensa de Diario de León que «la Inteligencia Artificial es algo que tiene sus riesgos, pero que hay que convivir con ella y requiere mucha educación y mucho acompañamiento. No es una herramienta que yo decido usar o no, sino una nueva realidad imparable y cuanto más la empleemos, menos nos cortaremos».
En un entretenido coloquio con María Jesús Soto, presidenta de la Fundación María Jesús Soto, directora de Andbank en León y del portal financiero elinversorinquieto.es., desgranó que a final de este año ya veremos en España los nuevos robots diseñados para trabajar con humanos y pronto la conducción autónoma, además de que se trabaja en las nuevas baterías que cargan más rápido y poseen mayor capacidad de almacenamiento. Es la tercera fase de la IA, detrás de la primera, que fue montar la infraestructura, los pilares; y la segunda, con la automatización de los softwares.
Pero aún queda «la implicación planetaria, orbital y galáctica», porque para el avance tecnólogico se necesita una gran cantidad de energía. «Un solo centro de datos de 1 giga consume lo que 1 millón de hogares juntos, unos 1.000 millones», puntualizó. Y ahí está uno de los puntales para inversores, las empresas que logran generar tecnología con menor consumo energético, más barato por tanto y eficiente.
Las renovables, en ese sentido, son buena opción porque se pueden aprovechar en menos meses y con menores trabas que la energía nuclear, que sería más potente, explicó. Y el mundo se enfrenta a una «sequía energética, de ahí que Elon Musk ha visto que como la mayor fuente de energía de la galaxia es el sol y cuanto más cerca de la fuente estén los centros de datos, más rapidez y menos consumo, hay que llevarlos 'arriba', e intenta bajar el precio del kilo en órbita».
El públicó siguió con interés la conferencia.
Para responder a este incremento voraz a corto plazo (tres a cinco años), Caridad destacó la agilidad de la tecnología solar y eólica, respaldadas por el gas, el almacenamiento y la energía nuclear a largo plazo. Pero el verdadero nicho de inversión, sugiere, no está únicamente en la generación de kilovatios, sino en la eficiencia: desde chips de bajo consumo y componentes de refrigeración hasta infraestructuras de fibra óptica diseñadas para minimizar el gasto energético de los centros de datos.
Frente a las voces que alertan de una sobrevaloración generalizada en el sector tecnológico, Caridad invita a desgranar el mercado con precisión de cirujano y separar los componentes, los centros de datos y las aplicaciones finales. En su opinión, entramos en una fase disruptiva donde el software se democratiza, ya no hace falta programar para crear herramientas útiles porque lo hace la IA. Además, el experto enfatizó que el reto ya no es solo entrenar modelos colosales, sino gestionar miles de millones de consultas diarias de forma sostenible. «Reducir un 30% o un 40% el consumo energético de determinadas operaciones puede tener un enorme valor económico», añadió apuntando también a la robotización del mundo físico (robots, vehículos autónomos) como una de las áreas con mayor proyección. Para Juan Ramón Caridad, la gestión de carteras del presente y del futuro exige comprender que nos encontramos ante una transformación estructural donde la geopolítica, la energía y las fases de IA se alimentan mutuamente. También incidió que ante un panorama de incremento de precios, con la inflación en un 4%, «no hacer nada es perder ese 4% de poder adquisitivo y si sigo sin hacer nada, un 20% en 15 año». Por eso animó a conocer el nuevo escenario tecnológico, porque «ni la revolución industrial ni ninguna otra que conocemos van a provocar lo que se nos viene ahora encima. Nos guste o no, el avance tecnológico de la Inteligencia Artificial no se va a poder parar».