HACE 75 AÑOS
Contrastes de la Semana Santa Contrastando, siempre, con el frío y la crudeza del invierno, al sonar todos los años, en el reloj del tiempo, la hora de conmemorar el nacimiento de Cristo, una como oleada de amor, de ternura y de poesía invade el mundo entero y, quien más, quien menos, todos los hombres, cada uno a su manera según sean sus creencias, se siente obligado a pagar su tributo de admiración, por lo menos, al Hijo de Dios hecho Niño. Judas y el sacrílego Una de las cosas que hirieron más el corazón sensibilísimo de Jesús fue, sin duda, la ingratitud de Judas. Por eso le duele tanto la traición de éste, y con acento amoroso le dirige aquellas palabras: «uno de vosotros me ha de entregar»; como si le doliera.