La asociación Aprome gestiona el espacio de reunión entre padres e hijos en la capital leonesa
El Ayuntamiento aportará 6.000 euros al año al punto de encuentro
La mayoría de los casos de este servicio están fijados por sentencias judiciales
La concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de León va a aportar 6.000 euros anuales, en concepto de subvención, para el mantenimiento del punto de encuentro que la asociación para la Protección del Menor (Aprome) gestiona en la capital leonesa. El acuerdo se adoptó en la comisión de Bienestar Social y Mujer y se encauzará a través de un convenio que se sostiene a través de la colaboración entre Ayuntamiento de León y Aprome. La concejala de la Mujer, Teresa Gutiérrez, se refirió a uno de los objetivos de la asociación de defensa del menor objeto de la ayuda, que desarrolla encuentros de niños con padres separados, en cumplimiento del régimen de visita. Desde hace más de dos año funciona un lugar de estas características en la capital leonesa en donde trabajan un psicólogo, un trabajador social, psicopedagogos y voluntariado en prácticas. El Ayuntamiento de León ya mantenía acuerdos de colaboración con Aprome con aportaciones en orden a necesidades propias de la cobertura legal que supone un régimen de visitas de menores con padres separados o divorciados siempre fijadas, -o en la mayoría de los casos- por sentencia judicial. La concejala socialista explicó que se pretende ampliar estos acuerdos y mantener un estatus de colaboración más fluido: «Desde el Ayuntamiento de León queremos regular esta situación y contar con un mejor conocimiento de cómo trabaja la asociación». El centro de encuentro entre progenitores separados y sus hijos se abrió en León en octubre del año 2001 para dar cobertura a las visitas que, legalmente, ordenan la relación entre padres y menores. Surgió con el objetivo de facilitar un lugar neutro, un espacio más acorde a la naturaleza de este encuentro que, en ningún caso, se recomienda aconsejable en un edificio judicial o de las fuerzas de seguridad del Estado. Tienen prioridad en este tipo de encuentros los hijos de mujeres con residencia en casas de acogida, por razón de malos tratos o amenazas o para preservar en el anonimato su localización. Según cifras aportadas por organismo judiciales en las fechas previas a la apertura del punto de encuentro familiar, casi el 20% de los casos objeto de atención en aquellas fechas se encuadraba en este vértice. Otro porcentaje amplio de los pequeños que ven a sus padres en este tipo de espacios auxiliares se forma con hijos de padres biológicos que viven o han formado otra familia. De acuerdo a estos datos, cada vez es mayor el número de usuarios de este apoyo estructural y legal que procede de matrimonios rotos o divorciados con falta de relación entre los progenitores que formaron una pareja. Aprome se define como una asociación no gubernamental, con espacio de intervención en la infancia y la familia; se incluye en la federación nacional de Puntos de Encuentro para el Derecho de Visitas y cuenta sus intervenciones globales en más de diez mil. Además del de León, Aprome gestiona otros cinco centros de relación paterno filial en el centro de España.