En los próximos días se reunirá la junta general de acreedores de la que saldrá un comprador
CC.OO. exige a la Junta que se implique en la compra de Rofer antes de quebrar
La actividad de la empresa es nula desde hace meses y la deuda asciende a 2,5 millones
El secretario de Acción Sindical de CC.OO., Francisco Soto anunció ayer que emprenderán movilizaciones e intentarán convocar a los vecinos de la comarca y a los trabajadores para protestar contra la quiebra de la empresa Rofer. Soto denunció la situación por la que atraviesa la empresa después de que hace una semana se frustrara la operación de compra de esta factoría leonesa por la compañía berciana Moba, S.A.. Una operación que calificó de «oscura» que fracasó a pesar de que existía un precontrato de compra-venta ya firmado y que no salió adelante debido a que los propietarios de esta empresa familiar «impusieron nuevas condiciones al futuro comprador» que se enteró de la deuda de esta empresa que ascendióa a 2,4 millones de euros, en lugar de 1,2 millones tal y como se le había dicho en su momento. Nueva venta Francisco Soto explicó que esta empresa, ubicada en La Pola de Gordón, está en suspensión de pagos desde el mes de mayo y ha presentado un expediente de extinción de todos los contrato. En la actualidad, es el Juzgado de Instrucción el que lleva este asunto aunque, previsiblemente «se convocará en breve la junta general de accionistas, por lo que volverá a plantearse la venta de la empresa casi regalada». Soto explicó que Rofer es una empresa rentable pero que ha tenido «una pésima gestión por parte de los herederos de la misma». En el año 2002 la quesera facturó 6,6 millones de euros, produjo 1.200 toneladas de queso y 10 de mantequilla. A pesar de estas cifras, la empresa leonesa fracasó, además de por los enfrentamientos personales de sus propietarios porque «no existía un plan de contabilidad y aquello era la caja de la abuela, donde todo el mundo metía la mano». Rentabilidad La deuda de Rofer asciende a 2,5 millones de euros, de los que la mitad corresponden a los ganaderos. El hecho de que nadie compre la empresa, a pesar de las ocho ofertas existentes, y de su rentabilidad se debe, según CC.OO. a una estrategia de determinadas personas interesadas en quedarse con Rofer. Francisco Soto explicó que los propietarios de Rofer han solicitado a la Oficina Territorial de Trabajo de la Junta la extinción de contratos de toda la plantilla, con el fin de que se declare la empresa en quiebra. Por este motivo, Soto pidió a la Administración regional que no informe favorablemente a la extinción de los contratos en tanto haya «resquicios de viabilidad de la empresa» y se implique en la compra-venta. Con esta situación, este sindicato iniciará una estrategia en la que está prevista la convocatoria de una protesta para evitar el cierre de la compañía.