El astronauta resaltó la necesidad que tiene el continente de contar con más ingenieros y técnicos
Pedro Duque denuncia que en Europa hay déficit de estudiantes de tecnología
Pedro Duque, entre la multitud, durante la recepción en el auditorio de Sahagún
«Desde hace años hay déficit en Europa de estudiantes de ciencia y tecnología. Necesitamos muchos ingenieros y técnicos y para eso hay que ilusionar a los chavales para que hagan estas carreras». Éstas fueron las palabras con las que Pedro Duque explicó ayer en la Diputación Provincial las carencias que presenta Europa y cómo debería animarse a los jóvenes para que inicien estudios encaminados al mundo de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, según Duque, «no hace falta que el 100% de los alumnos se dediquen a una determinada área. Con que el 10% de los chavales estudien ciencia o tecnología es suficiente». Respecto a si volverá a embarcarse en una misión espacial próximamente, el astronauta comentó que la tragedia del Columbia truncó otro proyecto que tenía visos de realizarse a finales de este año y que consistía en acoplar el laboratorio europeo a la estación espacial. Los más jóvenes preguntan Un grupo de más de 100 alumnos leoneses de las zonas de Valencia de Don Juan, Cacabelos, Villafranca y Mansilla pudieron disfrutar de una charla con el astronauta Pedro Duque en la que le preguntaron diversos aspectos del mundo espacial. Sobre si en un futuro será posible que los humanos viajen a Marte, el astronauta comentó cómo desde el punto de vista tecnológico «el acercarse a Marte podría darse dentro de 10 o 15 años y teniendo en cuenta que es el presupuesto el que manda». Además, Duque insistió en que se plantean tres problemas a la hora de enfocar un proyecto de viaje a Marte, que se reduciría a cómo ir, cómo sobrevivir allí y cómo volver. Por otro lado, Duque compartió con los alumnos sus vivencias en el espacio a través de un vídeo en el que se observaban fragmentos de los diez días vividos por el astronauta en el espacio. Asimismo, Duque trató de explicarles cómo desde la cápsula en la que viajaba se podían ver 16 amaneceres y 16 anocheceres, ya que daba vueltas cada 90 minutos. «En cada amanecer, primero se ve un aro rojo alrededor de la Tierra. Luego el Sol se vuelve brillante y se ve la atmósfera. Más tarde sale el sol completamente y hay que dejar de mirar», matizó Duque.