SIGUE EL FRÍO RESCATE
Nevadas por encima de los 200 metros Un alud sepulta a un esquiador en Sena de Luna
En Castilla y León se esperan nevadas débiles por encima de los 200 metros, cuyo espesor alcanzará los tres centímetros en las provincias de Burgos, León, Palencia y Soria. El aviso de nieve en Aragón, afecta sobre todo a Huesca donde se producirán nevadas débiles por encima de los 700 metros. En la mitad sur de la provincia, la cota bajará a 200 metros. Las precipitaciones serán débiles en Cantabria, norte y este de Castilla y León, La Rioja, Pirineos y noreste de Cataluña con posibilidad de que se extiendan a Galicia. En esta comunidad las precipitaciones serán de nieve a partir de los 400 metros y en Asturias, la cota se situará en 200 metros. En Cataluña, además de las rachas de viento fuerte, la Conselleria de Medio Ambiente y Vivienda ha alertado del riesgo marcado de un alud (nivel 3) en todo el Pirineo. Por lo demás, la jornada para el próximo martes traerá precipitaciones débiles en el norte de la Península, que serán de nieve entre 600 metros en Asturias y entre 300 metros en Baleares. Las temperaturas máximas subirán ligeramente. Agentes del Grupo de Rescate e Intervención en la Montaña (Greim) de la Guardia Civil de León recuperaron ayer con vida a un esquiador que resultó sepultado por un alud mientras practicaba esquí de fondo en el término municipal de Sena de Luna, según informó a Efe la Subdelegación del Gobierno. El suceso se produjo hacia las 15:50 horas en el paraje conocido como Vega de Fontanal, donde el deportista, I.S.N., de 32 años y vecino de la capital leonesa, realizaba una travesía con esquís y fue sorprendido por un alud, que le sepultó durante varios minutos. Tras ser alertada del suceso, la Guardia Civil, con base en Sabero, se desplazó hasta el lugar de los hechos y rescató con la ayuda de un helicóptero al esquiador, que presentaba síntomas de hipotermia y recibió atención médica en la cercana localidad de Robledo de Torío. Precisamente hace unos días, un profesor de esquí de San Isidro también fue rescatado por un compañero, tras ser sepultado por un alud en una de las pistas de la estación cuando realizaba un descenso.