Defiende que «el matrimonio está hecho para el hombre y la mujer y la procreación de hijos»
Amilivia apela a la «coherencia política y conciencia» para no oficiar bodas gais
La gran mayoría de alcaldes de la provincia afirman que si se lo solicitan presidirían el enlace
El anuncio de la puesta en marcha de la ley que permitirá los matrimonios civiles entre homosexuales -que podría ser aprobada en el plazo aproximado de un mes- ha desatado la lluvia de pronunciamientos, de adhesión o condena, por parte de los regidores de las administraciones locales, que en su mayoría se decantan por el acatamiento de la legislación. Sin evitar el acatamiento del ordenamiento jurídico, Mario Amilivia, alcalde de León ha mostrado su renuncia a oficiar matrimonios homosexuales y su anuncio de que delegará en los concejales, amparado en que «la relación jurídica que se debería establecer para este tipo de parejas no es la del matrimonio, que está hecha para el hombre y la mujer y la procreación de hijos», sin perjuicio de que «se tengan en cuenta derechos de carácter civil para ese tipo de relaciones de convivencia», al tiempo que manifestó que va a «ser coherente con la negativa del PP» y con su «conciencia». En la misma línea de decisión se mostraron también los alcaldes del PP Santiagomillas, Sindo Castro; Pola de Gordón, Francisco Castañón; y Cuadros, Marcos Martínez; además del leonesista de Brazuelo, Manuel Fernández. Entre sus discursos, el más reacio a oficiar matrimonios homosexuales fue el primer edil de Santiagomillas: «No estoy dispuesto a casar homosexuales, no acepto que entre estas personas exista un vínculo que se llame matrimonio. Este tipo de uniones van contra la naturaleza, y tampoco apruebo que puedan adoptar». Unas palabras muy acordes con las del regidor de Brazuelo: «Ese tipo de uniones me parecen contra natura, y no estoy de acuerdo con la ley que las hace legales, aunque no me opongo a que los homosexuales tengan una vida en común». Sin tanto ardor en el discurso, Castañón y Martínez coincidieron en su «respeto a la legislación», aunque aseguraron que en caso de producirse una solicitud delegarán «en algún concejal». En el lado opuesto Por contra, un amplio grupo de alcaldes de la provincia se mostraron dispuestos a oficiar matrimonios homosexuales en sus ayuntamientos: Miguel Ángel del Egido, Santa María del Páramo; Francisco Javier Blanco, Laguna de Negrillos; José Miguel Palazuelo, La Bañeza; Miguel Ángel Martínez, Riego de la Vega; Óscar Carracedo, Castrocontrigo; Carlos López Riesco, Ponferrada; Jesús Esteban, Bembibre; Pedro Fernández, Toral de los Vados; Juan José Alonso Perandones, Astorga; Joaquín Llamas, Villaobispo de Otero; Ana Luisa Durán, Villablino; Víctor Miguélez, Gordaliza del Pino; Amancio Herreros, El Burgo Ranero; Virginia Blasco, Boñar; y José Manuel Lora, Sahagún. Entre ellos, el popular López Riesco fue uno de los más explícitos: «No tengo ningún problema de ningún tipo si hay una ley que lo regula y ordena un régimen de unión entre parejas homosexuales», afirmó, mientras que otros, como el regidor de Santa María del Páramo, aseguró que «estaba dispuesto a hacerlo antes de que se aprobase la ley, ya que hay que evolucionar con los tiempos y es algo que la sociedad está pidiendo». Un discurso al que se adhieren el resto de primeros ediles proclives a los enlaces entre parejas homosexuales, siempre con el referente de la ley, pero en muchos casos apoyado en las convicciones. I????????ón elaborada por: Armando Medina, Cristina Vergara, José Antonio Barrio Planillo, José María Campos, Acacio Díaz, Maite Almanza, Alberto Domingo y Eva Friera.