Los hechos tuvieron lugar en un club de Villadangos del Páramo el 13 de septiembre del 2001
La Audiencia Provincial juzga hoy a los presuntos asesinos de Molina
El fiscal pide diez años de prisión por homicidio y dos más por tenencia ilícita de armas
La policía rastreó, en su día, el vertedero de Villadangos en busca de pruebas para resolver el caso
La Audiencia Provincial de León iniciará hoy, a las 10.00 horas, en el Palacio de Justicia, la vista oral de un juicio por el sistema de jurado popular, que dictará sentencia sobre el asesinato de Jesús Molina, ocurrido en septiembre del 2001, del que se acusa a J.A.P.C. y R.R.R.N. para los que se piden penas en torno a los 12 años de prisión y una indemnización de 175.000 euros. De acuerdo a las calificaciones, la fiscal sostiene que los presuntos autores de los hechos, salieron de un conocido local de alterne de una populosa barriada de la capital, en torno a las 22.30 horas del 13 de septiembre del 2001. Camarero del establecimiento uno, y portero del local el otro imputado, se dirigieron a un club de Villadangos del Páramo, en un vehículo propiedad de la esposa del primero de los sospechosos. Aparcaron el coche en la zona posterior del recinto, alejado de la visibilidad y permanecieron algo menos de una hora en su interior. Pruebas periciales Las pruebas periciales que obran en poder de la fiscalía, indican que los acusados se encontraban en posesión de una pistola semiautomática que había sido manipulada de forma ilegal. Originariamente diseñada para disparar cartuchos de 8 milímetros, con las modificaciones en cuestión, el arma se habría convertido en una pistola operativa para cartuchos de 6,35 milímetros armados con bala. De acuerdo al relato fáctico elaborado para el juicio, una vez llegados a las cercanías del vehículo, los acusados habrían hecho uso del arma para causar la muerte a Jesús Molina, cuyo cadáver fue trasladado en el maletero del coche a un vertedero de basuras cercano a la urbanización en la que se aposenta el club de Villadangos. Allí, habría sido tapado con sacos de tierra y abundantes ramas. Acusados Los acusados habrían regresado de nuevo al club de León, y en torno a las 0.45 horas, J.A.P.C decidió regresar a Villadangos, si bien esta vez, el vehículo fue estacionado en el parking del establecimiento. Le acompañaban dos amigos no identificados, y junto a ellos y a un empleado de este segundo negocio, tomaron varias copas en otros tantos clubes de alterne y a las 3.15 horas de la madrugada, lanzó el arma con la que se habría cometido el homicidio al río Porma, a la altura de Puente Villarente. Una vez que el primer imputado fue detenido, confesó donde había sido arrojado el cadáver, encontrándose, efectivamente, parte del esqueleto en el vertedero mencionado. También se encontró a continuación la pistola en el punto indicado. Homicidio, según el fiscal Así las cosas, la fiscal considera que se trata de un delito de homicidio, por el que solicita una pena de diez años de prisión, y otro de tenencia ilícita de armas, para el que procede otra pena de dos años más. Los acusados también deberán indemnizar a la madre del asesinado con 100.000 euros y a los tres hermanos del mismo con 25.000 euros cada uno.