Los ocupantes del convoy Estrella La Coruña-Vigo-Barcelona soportaron temperaturas bajo cero
Una avería deja encerrados sin luz en un tren en Palanquinos a casi 500 pasajeros
Renfe achaca el corte del suministro eléctrico a la helada que estaba cayendo en la madrugada
Hay felices Navidades y las hay no tan felices. Las segundas las vivieron, las sufrieron, los casi 500 viajeros del tren Estrella Galicia que en la tarde del domingo salieron de La Coruna y Vigo rumbo a Cataluna. El convoy llegó a Barcelona poco antes de las seis de la tarde de ayer, siete más tarde de lo previsto. La culpa la tiene, a falta de una investigacion mas exhaustiva, una avería del pantógrafo -pieza que conecta la máquina con la catenaria-, que pudo estropearse a causa de las bajas temperaturas, según indicaron responsables de Renfe. El viaje transcurría con normalidad hasta que la máquina dijo basta. Lo hizo a las dos y cinco de la madrugada, a escasos 17 kilometros de León, en la estacion de un pueblo, Palanquinos, de apenas 300 habitantes, que difícilmente olvidarán quienes viajaban en el Estrella Galicia. Los ocupantes permanecieron sin luz y sin calefaccion cerca de cinco horas, hasta que a las siete menos cuarto el convoy pudo reanudar la marcha. Todo ese tiempo lo pasaron los viajeros con temperaturas por debajo de cero. Sin alimentos calientes Renfe asegura que «se movilizaron todos los recursos disponibles y se distribuyeron mantas entre todo el pasaje. Los empleados -anadieron- se volcaron en minimizar los trastornos». Para quienes lo sufrieron, no fue suficiente. La avería inutilizó la cafetería, y los ocupantes del tren no pudieron combatir las gélidas temperaturas con café o comida caliente. Además, se quejaron de que a la una de la tarde de ayer, la empresa les distribuyó una naranja y «un bocadillo de tortilla indigerible». La empresa reconoce que «hubo alguna gente que protestó», aunque pide disculpas por lo sucedido «en especial por las circunstancias en que se produjo la avería, en un día en el que la ocupacion de los tre-nes es mayor y cuando se trata de unas fechas tan senaladas». En un primer momento, Renfe estudió la posibilidad de fletar varios autobuses a la localidad de Palanquinos para continuar el viaje, pero esta opción se desechó finalmente porque, explicaron, podría acarrear más problemas que soluciones. «Lo más sensato -abundaron- fue lo que finalmente se hizo: esperar a que se solventase el problema». La companía ha confirmado que devolverá el importe íntegro del billete a todos los viajeros. Todos permanecieron en el interior de sus coches hasta que los técnicos pudieron reparar la avería, ya que a pesar de que había una estación cerca, donde podrían resguardarse, ésta estaba cerrada, entre otras cosas porque eso no en sí una estación, sino más bien un apeadero y ahí no paraba el tren.