| Reportaje | El valor de la cobertura de un móvil |

«No paró de nevar hasta el rescate»

Los efectivos de la Guardia Civil posan junto a los recién rescatados

Publicado por
Pedro Orive - león
León

Creado:

Actualizado:

Los seis excursionistas que permanecían albergados desde el sábado en el refugio conocido como Casa Mieres en San Emiliano fueron rescatados ayer en helicóptero por efectivos del Grupo Especial de Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil. Una vez superada la experiencia, Sergio comentó que «no ha parado de nevar en ningún momento hasta el miércoles por la mañana, que es cuando el tiempo mejoró y se pudo efectuar el rescate». Cuando el sábado hacia las diez de la mañana iniciaron en la Venta de la Tuerta su excursión en quad de unos 160 kilómetros no esperaban vivir una experiencia de estas características. El grupo tenía gran experiencia en la conducción de estos vehículos, puesto que los más veteranos han hecho muchos kilómetros durante los seis últimos años. Se da la circunstancia de que también eran perfectos conocedores del lugar por el que se encontraban, lo que les ayudó bastante a la hora de buscar cobijo cuando las condiciones meteorológicas se complicaron. Las cosas se empezaron a complicar hacia las cuatro y media de la tarde del sábado. En este momento, el grupo compuesto por Montse, Carlos, María Luisa, Sergio, Samuel y María del Carmen, a lomos de cinco quads, deciden que lo más conveniente es llegar hasta Casa Mieres debido a la gran cantidad de nieve que caía en ese momento y que empezaba a hacer intransitables los caminos. En hacer el último kilómetro hasta las cercanías del refugio tardaron cuatro horas. Su primer refugio fue una habitación de unos seis metros cuadrados. A ella accedieron forzando un par de puertas. Las condiciones en este lugar no eran las mejores, por lo que el lunes por la tarde accedieron al bar a través de la ventana de un baño. Aquí la situación mejoró bastante, puesto que tenían colchones, mantas, cocina y carbón, lo que les permitió secar la ropa, estar mucho más confortables. La comida llegó el domingo por la tarde gracias a un mensaje de móvil logrado con una mínima raya de cobertura. Este medio también fue vital para tranquilizar a sus familiares gracias a su intermediario Jose. Conversaron mucho, buscaron leña, pusieron a cubierto los quads, y lo que más les preocupaba era que no paraba de nevar. Bajo sus pies metro y medio de manto blanco como mínimo. Una vez en casa, sólo desean agradecer el trabajo de la Guardia Civil y de su amigo Jose.

Cargando contenidos...