Los populares aseguran que la Junta invertirá «en su momento lo que considere necesario»
El PP pide a Zapatero que mejore el Plan del Carbón y el PSOE lo defiende El presupuesto anual a repartir es mayor que en el plan anterior El empleo que maneja Industria no se ajusta a la pérdida real Sindicatos y Carbunión se reúnen el próximo martes
Villalba critica que el anterior programa sólo consiguió que las cuencas mineras se despoblaran
El procurador del PP José Manuel Frade
El Plan del Carbón 2006-2012, sobre el que sindicatos y Gobierno firmaron un preacuerdo el pasado miércoles y que probablemente irá al Consejo de Ministros la semana que viene, es «inteligente porque aprende de los errores del anterior», según el PSOE de Castilla y León; e incumple el Plan Oeste y supone una pérdida lamentable para la provincia, en opinión del PP leonés. Ambos partidos políticos realizaron ayer sus respectivas valoraciones del preacuerdo, al que se llegó finalmente después de más de 14 meses de negociación y que debería haber entrado en vigor el pasado uno de enero. El secretario general de los socialistas autonómicos, Ángel Villalba, calificó ayer en Valladolid el plan como «especialmente generoso» para la comunidad, mientras reprochó al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, que «torpedee» algo que beneficia a la comunidad, ante las críticas que el proyecto ha recibido por parte de los miembros del ejecutivo autonómico. Para Villalba, el plan es una oportunidad, porque la comunidad será la mayor productora de carbón del país; y recordó que recibirá un 25% de los fondos de reactivación de las cuencas mineras y el 53% de las otras ayudas para el sector, destinadas a medidas sociales, laborales y a favorecer la instalación de empresas en las comarcas mineras. El líder socialista explicó que si las cuencas leonesas reciben menos dinero de los fondos es porque se verán menos afectadas por las prejubilaciones, ya que «la política del PSOE pasa por mantener y generar empleos antes que recurrir al sistema de prejubilaciones». Además, en su opinión el anterior Plan del Carbón 1998-2005, pactado con el PP, lo único que logró fue que las cuencas mineras perdieran el 7,7% de su población, «más de 25.000 habitantes; y que además no se haya creado ningún proyecto empresarial. Versión del PP Por su parte el PP de León criticó que el cambio de baremo en el empleo perdido haya privado a León de un 5% de las ayudas que venía recibiendo con el plan anterior, lo que supone 150 millones de euros menos. En rueda de prensa, el procurador José Manuel Frade, acompañado del alcalde de Sabero, Francisco García; del diputado provincial Cipriano Elías Martínez; el procurador José María López Benito y Juan Morano, destacó: «Castilla y León ha hecho bien sus deberes, y ahora se le castiga al cambiar los parámetros y reducir los fondos que recibe». Los responsables del PP reclamaron al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no permita que se firme un Plan del Carbón que perjudica a la provincia; y denunciaron también que el preacuerdo alcanzado supone el incumplimiento del Plan Oeste, en el que el Gobierno se comprometía a mantener la producción y el empleo en el sector minero. Frade criticó que con la pérdida de fondos van a quedar sin ejecutarse muchas infraestructuras, que supondrán una pérdida de empleos para las personas que tenían que realizarlas, además de una pérdida de competitividad para las comarcas mineras. Los sindicatos que negocian el Plan del Carbón y la patronal del sector, Carbunión, se reunirán de nuevo el próximo martes para intenta acercar posturas de un asunto que han debatido largamente, pero sobre el que todavía no hay acuerdo. Cuando Carbunión aceptó las condiciones del plan para los próximos siete años en el último encuentro a tres bandas, que se produjo el mes pasado, quedó sin cerrar el posible traspaso a las subidas salariales del incremento de la inflación que el Gobierno ofreció a las empresas a través de las ayudas mineras. La patronal ha reiterado en numerosas ocasiones que no acepta el acuerdo de incremento salarial como tal, porque no puede obligar a cada una de las empresas asociadas a llevar a cabo una medida que se tiene que negociar en los convenios. Además, Carbunión recuerda a los sindicatos que la oferta del Gobierno (aplicar el IPC real, no el previsto, a la reducción de las ayudas) supone que en caso de que la inflación subiera un 2,7% esta reducción sería sólo del 0,7%, porque el resto ya estaría descontado. Por eso, consideran disparatado que se pretenda incrementar el 2,7% total del ejemplo a las nóminas de los trabajadores de la minería. La patronal minera, presidida por el empresario Victorino Alonso, ha enviado una carta al Ministerio de Industria en la que se explica que aceptan subir los sueldos de los trabajadores en la misma proporción y condiciones en las que la Administración aumente las ayudas a las empresas; aunque advierte que «siempre que se respete la soberanía de las direcciones y los comités de empresa de cada compañía». Carbunión explica también que según el preacuerdo alcanzado el miércoles, si las ayudas a la producción del carbón se reducen un 4% anual durante los próximos siete años y las ayudas no se actualizan en función de la inflación, las empresas mineras dejarán de percibir 112 millones de euros al final del plan, y los trabajadores perderán una cuarta parte de sus salarios.