| Reportaje | Salvar las vías pecuarias |
Por las cañadas reales
La lucha por la recuperación de la trashumancia centra la celebración que invade el centro de Madrid de ovejas cada otoño
La expedición leonesa lució orgullosa sus enseñas
Un millar de ovejas de la Sierra de Gredos protagonizaron este año la Fiesta de la Trashumancia, que desde 1994 reivindica con la presencia de los rebaños en la capital de España la pervivencia de la trashumancia y la recuperación de cañadas reales y vías pecuarias. Jesús Garzón, responsable la Asociación Trashumancia y Naturaleza, explicó ayer que la iniciativa también pretende concienciar a la sociedad de la necesidad de conservar pastizales y arbolado ligado a los traslados temporales del ganado entre el norte y el sur. Cree, además, que esta actividad preserva la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Las ovejas que participaron en la fiesta llevaban una semana en la Casa de Campo aguardando a que el Ayuntamiento de Madrid acondicionara una pasarela para que salvaran las obras de la M-30 y el río Manzanares. Siguiendo la tradición, el ganadero Julio de la Losa fue el encargado este año de entregar al consistorio en la plaza de la Villa 50 maravedís por permitir el pasto y descanso de sus ovejas en sus prados y dehesas, de acuerdo a la Concordia del 2 de marzo de 1418. Ya en la Puerta de Alcalá, otro momento de tradición, la revisión de los mojones de la Cañada Real por parte de los pastores.