Los estudiantes reformarán en dos años una casa cuartel y el edificio del cámping de Villaobispo

La escuela taller de Villaquilambre y Garrafe arranca con 18 alumnos

El centro formativo, que se pone el lunes en marcha, recibirá más de 750.000 euros en ayudas

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Pilar Infiesta - san feliz de torío
León

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Un año y medio después del acuerdo de colaboración suscrito entre Garrafe de Torío y Villaquilambre para poner en marcha una escuela taller conjunta, ambos ayuntamientos han visto hecho realidad su sueño de formar a jóvenes desempleados menores de 26 años y, de paso, dar nueva vida a dos edificios sin uso. El centro se ha materializado gracias al apoyo del servicio de empleo Ecyl, que aporta 436.145 euros de los 751.935 de presupuesto, a los que se suman otros 80.000 salidos de las arcas de Garrafe y Villaquilambre. La puesta de largo del proyecto se escenificó ayer, en la Casona de San Feliz de Torío, que funcionará como sede de la escuela taller durante los próximos dos años. Al acto acudieron dieciséis de los dieciocho alumnos inscritos y los seis trabajadores del centro, que abre sus puertas el próximo lunes. El alcalde de Garrafe, José Estalote, destacó «la satisfacción» que le produce poner en marcha la escuela. Una alegría que también comparte su homólogo de Villaquilambre, Miguel Hidalgo,, sobre todo, por «cooperar para fomentar el empleo y poner en valor dos edificios sin uso, como son la antigua casa cuartel de Garrafe, que se convertirá en un centro de día y residencia de ancianos, y el edificio del cámping de Villaobispo, que lleva quince años sin utilizarse y que se rematará para funcionar como aula de interpretación de la naturaleza y punto de arranque del proyecto para recuperar las márgenes del Torío». Formación cualificada Para ejecutar la vieja casa de la Guardia Civil, Garrafe destinará 60.000 euros y Villaquilambre otros 175.000 para el inmueble de Villaobispo. A la presentación del nuevo centro también acudió el responsable del Ecyl en León, Francisco Otazu, quien explicó que las escuelas taller son «proyectos muy caros, que cuestan mucho dinero a los contribuyentes, pero a la vez son muy selectivos y merecen la pena, porque aportan una formación cualificada y la mayoría de sus alumnos encuentran un trabajo al finalizar el periodo de dos años de teoría y práctica». La escuela impartirá dos especialidades formativas: albañilería (con diez alumnos matriculados) y mantenedor de edificios (ocho alumnos). Tras el medio año de teoría, los asistentes recibirán el 75% del salario mínimo interprofesional y comenzarán a trabajar en las dos obras previstas.

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