Castilla y León cumple al límite los tiempos de actividad que permite una desfasada normativa

Fomento exige a la Junta que no fuerce a sus pilotos a trabajar 22 días seguidos

Medio Ambiente desoye al Sepla y sigue sin contratar a copilotos para dar más seguridad

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Marco Romero - león
León

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La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, adscrita al Ministerio de Fomento, exige a la Junta de Castilla y León que revise las reglas que gobiernan los tiempos de actividad de los pilotos que dirigen los helicópteros de las brigadas contraincendios para evitar sucesos como el ocurrido en Mirantes de Luna el año pasado, en el que los diez ocupantes de un Bell 212 resultaron heridos leves cuando la aeronave iba a aterrizar. La investigación del siniestro llevada a cabo por técnicos de Aviación Civil ha destapado la crítica situación laboral en la que se encuentran los pilotos contratados por la Consejería de Medio Ambiente para desplazar a los brigadistas forestales, obligados a trabajar 22 días seguidos durante una jornada de 15 horas. Se da la circunstancia de que el informe que recoge las causas del siniestro de Mirantes apunta a la «fatiga acumulada» del piloto como una de las causas que contribuyó al accidente. Según ha podido saber este periódico, las condiciones que regían el contrato entre el operador y la Junta para la extinción de incendios en Castilla y León establecían que el servicio diario se prestaría en dos fases. Por un lado, los pilotos estaban forzados a estar disponibles entre las 6:48 de la mañana (salida del sol) y las diez de la noche, aunque su presencia física en la base tan sólo se requería entre las diez de la mañana y las nueve y media de la noche. Eso sí, estan obligados a estar disponibles para iniciar el vuelo en un periodo máximo de diez minutos. Doce horas de presencia La normativa de la Dirección General de Aviación Civil limita los periodos de presencia física de los pilotos a doce horas, fija el tiempo mínimo disponible para el descanso en diez horas y media y en ocho los días libres al mes. Aviación Civil, en el mismo informe, realiza una amplia explicación de los efectos que provoca el estrés laboral y la fatiga en las tripulaciones de vuelo durante largos periodos en los que se requiere una disponibilidad continuada. Esta circunstancia se ha tenido en cuenta en los informes técnicos de otros accidentes y se han emitido recomendaciones de seguridad para reducir la posibilidad de que esos fenómenos se produzcan en los pilotos de trabajos aéreos. En tal sentido, Fomento exige evaluar una posible revisión de la normativa para que se disminuya el número máximo de días seguidos durante los cuales un tripulante puede estar a completa disposición del operador para efectuar cualquier tarea. Otros sucesos parecidos «Una posible revisión de las reglas que gobiernan los tiempos de actividad de los pilotos para reducir las posibilidades de que se manifiesten la fatiga y el estrés, podría ser conveniente y así se ha concluido en la investigación de otros sucesos que presentan ciertas analogías con el presente caso», recoge el informe técnico de la comisión que investigó el siniestro ocurrido el pasado 17 de julio en Mirantes de Luna. Según sus conclusiones, la causa más probable del accidente fue el aterrizaje en una pendiente excesivamente pronunciada, la fatiga acumulada del piloto y la falta de apoyo por parte de los brigadistas durante la maniobra. Uno de los hechos que ha sido constatado por el sindicato C.G.T. es que la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León, que tiene la obligación de velar por que sus empleados cumplan los descansos fijados en los correspondientes convenios, ha obviado por completo las recomendaciones realizadas por técnicos del Sepla hace dos años al director general del Medio Natural, Mariano Torre, entre las que se pedía que se contratara a un piloto y un copiloto para los helicópteros de la lucha contraincendios, puesto que la falta de formación de los brigadistas les impide ayudar en las maniobras en una emergencia como la ocurrida en Mirantes de Luna. A este sindicato le llama especialmente la atención que el informe emitido por Aviación Civil no cite en ningún momento las características del helicóptero siniestrado, clasificado como restricted por tener el certificado de aeronavegabilidad restringido. El aparato tenía más de 35 años de antigüedad y había pertenecido a varios ejércitos del mundo antes de llegar a España. Según denunciaron los brigadistas en su día, el helicóptero dataría de la guerra de Vietnam.

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