Un informe recomienda a los campus tomar medidas para poder lograr la excelencia europea
La financiación universitaria premiará la eficiencia académica e investigadora
Hasta ahora, alumnos y titulaciones eran los criterios básicos del reparto de fondos
La Universidad de León deberá adaptarse a las nuevas exigencias
Gobierno y comunidades autónomas debatirán hoy el informe «Financiación del Sistema Universitario Español» elaborado por la Comisión de Financiación del Consejo de Coordinación de Universidades en el que se establecen las pautas del que debería ser el nuevo sistema de financiación de los campus públicos adaptado a los nuevos tiempos de la enseñanza superior y que sustituirá al modelo existente en la actualidad. Un informe en el que se pone de manifiesto la necesidad de dotar a este capítulo de 2.733 millones de euros a mayores de los que los campus públicos reciben en la actualidad, con el objetivo de pasar de una inversión del 1,22 al 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB) en la enseñanza superior. Una cantidad que deberá ser aportada, según los expertos, en un 80% del sector publico (Estado y autonomías) y un 20% del privado. Para conseguir este objetivo, la comisión que comenzó la elaboración del informe en el 2004, aboga por una reestructuración y reorganización del gasto para adaptarlo a las nuevas circunstancias, al tiempo que apuesta por áreas olvidadas como la investigación para mejorar su nivel de excelencia y su rentabilidad social. La rigidez del Sistema Universitario Español, con un aumento considerable de las titulaciones repetidas en distintos campus, con el consiguiente incremento de plantillas y un descenso en el número de alumnos ha hecho rebajar los ratios de eficiencia de las universidades, afirma el estudio. Resulta llamativo que persista en la actualidad una demanda de enseñanzas de la rama de ciencias de la salud superior en un 270 % a la oferta disponible en los centros universitarios y que para el resto de las enseñanzas exista un excedente de oferta, que va del 5% para las titulaciones de sociales al 33 % para las experimentales. Estas cifras, que se revalidan al analizar en detalle cada una de las enseñanzas, apuntan debilidades en la coordinación y la toma de decisiones que deberían ser abordadas. Las debilidades Otro de los aspectos destacados, como contrapunto, es la concentración de esfuerzos de financiación que ha requerido el despliegue de la oferta universitaria y que parece haber afectado al nivel de inversión aplicado a la movilidad estudiantil. Precisamente son las becas y la investigación las que, según el informe, deberían recibir un mayor esfuerzo financiero. Según el informe, los estudios disponibles reiteran las debilidades del sistema de I+D+i, señalando la reducida movilidad de investigadores y la reducida presencia de investigadores en el sector privado en España con respecto a la UE. «La complicidad y los esfuerzos de las universidades resultan básicos para mejorar la eficacia global de estas instituciones», concluye. El estudio, que reconoce muchas debilidades del sistema financiero actual, afirma que en el horizonte más inmediato, el Sistema Universitario Español debería mejorar aspectos de su comportamiento que están directamente relacionados con los vértices de la equidad, la eficiencia y la eficacia. En cuanto a la equidad propone mejorar y completar los instrumentos que facilitan la igualdad en el acceso a las enseñanzas universitarias, que las comunidades autónomas garanticen subvenciones similares por cada estudiante. Respecto a al eficiencia recomienda abordar un análisis de la oferta y de la demanda de enseñanzas universitarias de grado para garantizar una respuesta adecuada a las diferentes demandas académicas, y proporcionen viabilidad a las actuales y futuras ofertas de enseñanza. En el ámbito de la eficacia recomienda que las universidades mejoren la formación de los titulados para facilitar su inserción en el mercado laboral. FINANCIACIÓN NECESARIA En millones PIB a alcanzar