| Entrevista | María José López Benito | MARÍA TERESA BENITO, ESPOSA DE JULIO

«Vivimos con desesperación, tristeza y angustia esta situación» «Cada día que pasa tenemos más preguntas y dudas»

María José enmarca la desaparición de su padre dentro de la «inseguridad brutal» que vive México D.F., no se explica qué le ha podido ocurrir y tiene la esperanza de

Julio López Rubín con su hija María José en una celebración

Publicado por
A. G. Puente - redacción
León

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Tiene 23 años y es la pequeña de la familia López Benito. María José estudia el último curso de Medicina Veterinaria y se ha convertido, apoyada por su madre, en la portavoz de la familia. Vive día y noche pendiente del teléfono desde hace ya quince días. Visitó la tierra de su padre -León- cuando tenía 12 años. -¿ Cómo se encuentra la familia quince días después de la desaparición de su padre sin dejar rastro? -Vivimos con angustia, desesperación y tristeza esta situación. -¿Sienten que la falta de noticias merma ya sus fuerzas y comienza a amenazar la esperanza de encontrar a su padre? -No. La fe sigue estando ahí, igual que al principio. Continuamos teniendo la esperanza de que regrese en algún momento. -¿Cuándo y cómo se enteró la familia de la desaparición? -Fue el 16 de abril, cuando comenzamos a extrañarnos de que no volviera a casa a las seis de la tarde después del trabajo como todos los días. Mi madre y yo nos empezamos a preocupar y llamamos a su móvil, que sonaba pero él no contestaba. Esperamos sin saber qué hacer y en la madrugada nos pusimos en contacto con Locatel (un servicio que aglutina los servicios de emergencias). Allí nos confirmaron que no estaba ingresado en ningún hospital, porque lo primero que pensamos fue en un accidente. Al día siguiente ya denunciamos su desaparición en el Capea y en la Dirección General de Ayuda a Víctimas de Delitos y se lo comunicamos a la Embajada Española. -¿En su empresa no se extrañaron de que ese día no fuera a trabajar y no llamaron a su casa para ver qué ocurría? -La persona con la que había quedado ese día a primera hora de la mañana para una cita de trabajo (a las 8.30 horas en una zona de México D.F. llamada Santa Fe) llamó a su empresa porque aseguró que era extaña su ausencia, ya que siempre había sido muy puntual y jamás en la vida le habría dejado plantado. Como en su trabajo sale mucho para realizar visitas comerciales no les resultó tan raro que no apareciera por la oficina. -¿Qué ocurre cada vez que suena el teléfono en su casa desde que su padre no está? -Una angustia espantosa, aunque es peor el silencio. -¿La investigación les ha comunicado alguna novedad en el caso en las últimas horas? -No sabemos nada nuevo. Todo es muy extraño, pero desde luego una persona no puede desaparecer sin más. -¿Las desapariciones de personas en su país son sucesos frecuentes? -Son relativamente normales. Cuando pienso en mi padre también lo hago en los miles de desaparecidos de este país, que parece que se los ha tragado la tierra. -¿Cómo es un día normal en la vida de su padre? -Sale de casa temprano para llegar a la oficina a las ocho de la mañana. En su jornada laboral visita tiendas y clientes (es gerente de ventas de Inoxcrom) y regresa a casa sobre las seis de la tarde. A esa hora realiza su única comida del día que él mismo se prepara. Lee el periódico, da de comer a nuestro perro y lo saca a pasear...; una vida muy tranquila. -¿Cómo es la situación económica de la familia? ¿Cree que el dinero ha podido ser uno de los motivos de su desaparición? -Somos de clase media, con los problemas económicos normales. No tenemos una economía extraordinaria, vivimos al día, bien, pero sin excesos. -¿Y la relación de su padre con su familia, su esposa, sus hijas? -Excelente. La familia está muy unida. No tenemos problemas familiares. -¿Qué cuenta en casa de León, de sus orígenes o de su familia aquí? -Extraña mucho León. Cuenta anécdotas de su infancia y adolescencia, una muy graciosa de cuando saltó las escaleras de su casa y se partió la cabeza... Con su familia de allí no tenemos contacto. -¿Cuándo fue la última vez que estuvo su padre en España? ¿Y en León? -En diciembre. Fuimos a visitar a mi hermana que está cursando un máster de Arqueología en Tarragona. A León hace aproximadamente diez años que no va, la última vez yo tenía 12 años, es el único momento en el que he estado en la ciudad donde mi padre nació. -¿Cómo es su padre? -Más bien reservado. Muy responsable y no demasiado cariñoso, pero nos quiere a su forma. En cuanto a sus aficiones, no tiene muchas la verdad, salvo hacer crucigramas con mi madre. -¿Realmente México D.F. es tan sumamente peligroso como se dice? -Sí, la verdad. Es muy bonito, pero la inseguridad es brutal. No es extraño que sucedan cosas en zonas muy transitadas a plena luz del día. Existen muchos casos de asalto con estas circunstancias y la gente mirando sin hace nada. Por eso, aunque mi padre acudía a una cita en una zona buena, muy transitada, es posible que le ocurriera algo en ese momento y nadia haya dicho nada. -¿Se sienten arropados por la Embajada Española? -Sí, en cierta forma sí. Nos prestan buenas atenciones desde el primer momento. «La familia está muy mal. La situación ya es insoportable», aseguraba ayer a este periódico desde su casa en México D.F. la esposa del leonés desaparecido en el país azteca. La hispano-mexicana María Teresa Benito conoció a Julio durante un viaje a España y años más tarde contrajeron matrimonio en México. Reconoce tras quince días días sin noticias de su marido que todavía no han recibido ninguna información sobre su posible paradero. «Cada día tenemos más preguntas y dudas», afirmó María Teresa. Respecto a la tesis del secuestro, explicó que: «No podemos asegurar con certeza que se trate de un rapto, porque no hay nada en la investigación que así lo afirme». No obstante, María Teresa recalcó que de lo que la familia y los amigos de Julio López Rubín están seguros es de que «no se fue por voluntad propia», por lo que todos se encuentran «realmente desconcertados, porque lo conocemos perfectamente». La labor policial En cuanto a la labor de la policía mexicana en la investigación de este caso, la familia recalca que «sí, se han interesado por el caso y lo investigan». Además de la policía y la Embajada, han acudido a periódicos y televisiones para difundir el caso y conseguir la participación ciudadana. La vía de Internet también resulta vital en este suceso, aunque por el momento al correo de María José no ha llegado ninguna pista sobre la desaparición de su padre. En la ficha de su caso, se explica que el ciudadano español Julio López Rubín salió el día 16 de abril de su domicilio en la Colonia Granada (delegación Miguel Hidalgo, en el Distrito Federal) para ir a trabajar. Acudía en su coche (un Pointer rojo) a una cita laboral. Llevaba traje y corbata. Es delgado, mide 1,65, moreno, barba y bigote blancos y tiene 67 años. En su coche, como distintivo, portaba una pegatina con un toro, el típico de España. Tiene nacionalidad únicamente española.

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