La humedad hace peligrar los cultivos de remolacha, patata y alubia
La Subdelegación tramita desde ya las ayudas por el temporal
La lluvia obligó ayer a intervenir a los bomberos para retirar los cascotes de una cornisa
Los particulares que sufrieron daños como consecuencia de las lluvias caídas en el último fin de semana ya pueden tramitar sus quejas, a través de la Subdelegación del Gobierno, para que les concedan las oportunas ayudas. Así lo anunció ayer el representante del Ejecutivo central en la comunidad, Miguel Alejo, quien reveló que el protocolo de actuación para este tipo de procedimientos ya está en marcha y que el articulado de este desarrollo establece un análisis pormenorizado de las reclamaciones. El delegado gubernamental recordó que existe un decreto, «que además ha sido mejorado en el mes de abril», en el que se prevén los daños para este tipo de catástrofes. La alerta continúa El Instituto Nacional de Meteorología mantendrá hasta el miércoles el nivel de alerta amarillo ante el riesgo de que continúen las intensas precipitaciones de agua, que en el día de ayer obligaron a los bomberos de León a intervenir en la calle Alfonso V para retirar de la calzada los cascotes que se habían desprendido de uno de los tejados de esta vía. Además, los efectivos del cuerpo de León tuvieron que continuar el trabajo iniciado el sábado y bombear el agua que todavía anegaba algunos locales y viviendas de la capital leonesa y de San Andrés del Rabanedo, que fueron las zonas más castigadas por el temporal que obligó, también, a cerrar las piscinas climatizadas de La Palomera por una avería en la maquinaria. Una condiciones adversas que igualmente ocasionaron daños en el campo leonés, donde la remolacha, la patata, las alubias y los frutales han sido los cultivos más perjudicados, según estableció ayer el secretario de Ugal, Matías Llorente, quien afirmó que habrá que esperar al desarrollo temporal de los próximos días para saber si estos cultivos son recuperables, «ya que el exceso de calor produciría enfermedades al suelo». Finalmente, los cereales de secano han sido los grandes beneficiados de esta situación, ya que la lluvia garantiza el 80% de su cosecha.