IU de Castilla y León y Asturias se alían para paralizar un proyecto «innecesario y que no es urgente»
Izquierda Unida aseguró ayer no entender la utilidad pública a medio y largo plazo de la línea de alta tensión, además la formación destacó el impacto ambiental del proyecto con «grave y alto riesgo para los valles que prevé atravesar y el desequilibrio que se genera entre utilidad y daño a la naturaleza». Estos son los principales argumentos esgrimidos por el responsable de IU en León, Miguel Ángel Fernández, para sustentar la oposición de su partido a la línea. Igualmente, añadió el riesgo para la salud pública y recordó que este tipo de instalaciones no pueden ubicarse a menos de cien metros de los núcleos de población, aspecto que afirmó no se cumple con el proyecto de Red Eléctrica. En su intervención, igualmente, hizo referencia a la responsabilidad del Gobierno y la Junta en el desarrollo de esta iniciativa y recalcó que la institución autonómica «deja hacer y sus políticas no son acordes con el proyecto de sostenibilidad que exige IU». También Fernández abogó por estudios más profundos y no «hacer políticas alegres» a la hora de plantear iniciativas energéticas de estas características. En su alocución criticó la defensa que el consejero Villanueva realizó de la línea justificándola como sustento de futuro del carbón limpio y energías renovables. Ayer, los coordinadores de Izquierda Unida en Castilla y León, José María González, y Asturias, Jesús Iglesias, mantuvieron una reunión de trabajo con representantes de ambos lugares para analizar «la búsqueda de soluciones» al trazado de la línea de alta tensión. «En este momento nos queda volver a juntar fuerzas y esfuerzos de IU de las dos comunidades con los ciudadanos que sienten su futuro puesto en riesgo», dijo. Siglo XXI, otras necesidades González señaló que intentan paralizar «el renacer de un viejo proyecto que se ha demostrado que era innecesario, ni urgía hace 20 años ni creemos nosotros que urge en este momento, cuando es un proyecto con una vejez de 30 años. En el siglo XXI no podemos poner en riesgo el desarrollo económico y social de territorios del norte de la comunidad ni Asturias sin tener un proyecto adaptado a las nuevas necesidades». Por su parte, Jesús Iglesias, incidió en que el Principado «no puede volver a cometer los errores del pasado». Abogó por analizar las necesidades reales de evacuación de la energía antes de ejecutar un proyecto como esta línea.