La joven raptada tiene tan solo 26 años de edad y estaba en Somalia desde el mes de agosto
«Sólo descansaré cuando escuche la voz de mi hija» dice la madre de Pilar Bauza
Los familiares de la argentina retenida junto a la leonesa no tienen noticias de su gobierno al respecto
Pilar Bauza, la cooperante argentina, en foto de archivo
La familia de la argentina Pilar Bauza, secuestrada el pasado miércoles junto a la leonesa Mercedes García, mantenía ayer la «incertidumbre» y a la espera de «una buena noticia» sobre la situación de la enfermera de 26 años. «Estamos igual porque no se sabe nada. No hay contacto con los captores, así que hay que esperar», señaló a Efe Patricia Bauza Moreno, madre de la enfermera argentina, que cumplía su primera misión para Médicos Sin Fronteras (MSF) en Somalia cuando fue secuestrada. Pilar Bauza llegó a Somalia en agosto pasado para trabajar en un proyecto de asistencia y nutrición a desplazados por el conflicto interno en el país africano. «No recibimos ningún llamado del gobierno o del exterior. Sólo nos comunicamos con MSF», contó la madre de Pilar, quien fue capturada junto a la médica española en la localidad somalí de Bossaso por un grupo armado. Consultada por la exigencia de un rescate y las afirmaciones sobre el buen estado de salud de ambas secuestradas, sostuvo que sólo estará tranquila cuando pueda «escuchar» a su hija. «Hasta que no pueda escuchar la voz de mi hija que me diga que está bien, para mí no va a cambiar nada», manifestó. El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, habló ayer por teléfono con el presidente de la región de Puntlandia, Mahmud Muza, quien se comprometió a trabajar para hacer presión conjuntamente con el propósito de conseguir la liberación de las dos cooperantes de MSF. Preocupación notable Por su parte, el Gobierno argentino dijo esta semana que está «profundamente preocupado» y sigue «muy de cerca y activamente» la situación de la joven enfermera. Puntlandia, una zona del nordeste de Somalia que goza de un régimen de semiautonomía, es escenario frecuente de secuestros y de acciones de piratería en sus costas. Esas acciones minan los esfuerzos de las autoridades regionales por convencer de que Puntlandia ha quedado al margen de la conflictividad que sufre desde hace casi dos décadas el centro y sur de Somalia, un país que vive sin que un Gobierno central haya podido imponer su autoridad. «No recibimos ninguna llamada del gobierno o del exterior. Sólo nos comunicamos con MSF. Estamos igual porque no se sabe nada. No hay contacto con los captores, así que hay que esperar» PATRICIA BAUZA Madre de Pilar Bauza, secuestrada