La infancia desigual
La Fundación Telefónica trajo ayer a León la Caravana Proniño, un programa que busca sensibilizar sobre la realidad de la explotación y el trabajo infantil en Latinoamérica
El concejal Vicente Canuria conversa con el director autonómico de Telefónica, Juan Carlos Morán
Fundación Telefónica trajo ayer a León la Caravana Proniño, una campaña divulgativa itinerante que visitará treinta ciudades españolas. Los niños leoneses pudieron conocer ayer la problemática del trabajo infnatil en Latinoamérica. «La Fundación Telefónica lleva diez años trabajando en este proyecto que está encaminado a erradicar la expropiación infantil y el trabajo de los niños en Latinoamérica», dijo en la inauguración el director autonómico de Telefónica en Castilla y León, Juan Carlos Morán. Al acto de presentación asistió también el concejal de Participación Ciudadana, Vicente Canuria, que ofreció la colaboración del Ayuntamiento en este proyecto. La jornada de sensibilización infantil contó con la organización de tres talleres en los que los más pequeños dibujaron su manera de ver las diferencias dos mundos tan diferentes como el que conocen y al que se aproximaron ayer. Proniño es un programa de acción social que trabaja para la erradicación del trabajo infantil y plena integración en la sociedad de miles de niños y niñas y adolescentes en Latinoamérica mediante una educación de calidad. La Fundación tiene adscritos a 65.000 niños en el programa y el objetivo es llagar a 100.000 a finales de año en los trece países de Latinoamérica, en los que trabajan en 1.400 centros escolares. «Nosotros somos un operador de telecomunicaciones y expertos en nuevas tecnologías y para romper esa brecha y dar las mismas oportunidades a todos los niños, en el 2008 estamos trabajando en la dotación de banda ancha y acceso a Internet como nuevo método educativo y forma de acercamiento con Europa», afirmó Morán. Según los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) actualmente hay 211 millones de niños y niñas y adolescentes, de entre 5 y 17 años, que trabajan en el mundo, y casi tres cuartas partes lo hacen en alguna de las llamadas peores formas de trabajo infantil. Según los datos de la Fundación, en el año 2000 eran diecisiete millones la población infantil económicamente activa en América Latina, un 11% menor que cuatro años antes por el trabajo de los agentes sociales.