La Seiasa prevé invertir 400 millones para renovar 70.000 hectáreas
El futuro programa de modernización de regadíos 2009-2013 que gestionará la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) del Norte en Castilla y León contará con una inversión global por encima de los 400 millones de euros, para acometer actuaciones en más de 70.000 hectáreas. El plan, que deberá estar perfilado «totalmente en otoño», incluirá nuevas variables respecto al anterior, con una apuesta «importante» por las obras que supongan ahorro de agua a través de las últimas tecnologías, siempre bajo la premisa del «máximo respeto ambiental». El presidente de Seiasa del Norte, Gracialiano Palomo, indicó, en declaraciones a Ical, que en la comunidad existen hectáreas en las que actuar «en lista de espera, más que suficientes para incorporar al nuevo plan», que en su primer borrador se definió como de regadíos sostenibles, aunque su nombre definitivo está por cerrar. Palomo aclaró que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino aportará unos 20 millones anuales al programa y explicó que, aunque aún no está cerrado el reparto de la financiación, que será similar a la de la anterior programación, Seiasa asumirá en torno al 35 por ciento, los regantes un 24 por ciento, la Junta un 20 por ciento, y la UE, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), el resto. Nuevo contexto El responsable de Seiasa también destacó ue el nuevo programa de modernización coincide, además, con un momento en el que existe una «fuerte» demanda de productos agrarios a nivel mundial, con una subida importante de los precios. «Es notorio el cambio en el clima que se observa entre los propietarios, que cada día están más inclinados hacia la modernización», dijo y agregó que lo mismo se observa «incluso en aquellos que no son agricultores y tiene sus fincas arrendadas, ya que las actuaciones incrementan de forma sustancial el precio de las tierras». Por último, defendió que el plan «tiene todos los parabienes medioambientales», que parten del ahorro de agua, y además «está permitiendo introducir las últimas tecnologías de la información y la comunicación en el mundo agrario».