«Actuó de forma descuidada»
El escrito de calificaciones provisionales subraya que el acusado dejó de prestar «la atención mínima que su responsabilidad al mando de la máquina le exigía» y narra al detalle el accidente
El Ministerio Público pormenoriza con detalle los instantes previos al accidente. Desde el punto de vista del fiscal, no hay duda de que el suceso se produjo por un error humano que atribuye al maquinista: «El convoy circulaba a una velocidad de 160 kilómetros por hora y se aproximó a una zona en la que la marcha debía ser reducida a 30 para realizar con seguridad la maniobra del cambio de vía. El acusado, procediendo de forma total y absolutamente descuidada, pulsó por dos veces el botón de reconocimiento de las órdenes, como si realmente se hubiera apercibido de ellas». Dispositivo de emergencia El tren se habría detenido automáticamente en caso de no haberse registrado la verificación del reconocimiento de la orden de reducción de velocidad emitida desde León. «La mantuvo a muy elevada para el tipo de maniobra que debía afrontar, llegando el tren al cambio de vía a una velocidad de 125 kilómetros por hora, lo que provocó el descarrilamiento, impactando los coches primero y segundo contra los pilares del paso elevado que cruza la vía y por el que discurre la carretera P-931 (Villada-Vecilla de Valderaduey), destaca el fiscal. Se destaca también la existencia de un completo registro en la caja negra del convoy de acuerdo al cual, queda probado que el CTC de León ordenó la reducción de velocidad al maquinista. El fiscal recuerda que la compañía aseguradora ya ha hecho efectivo el importe de casi 200.000 euros a las víctimas.