| Obituario | Manuel Álvarez |
Pegado a la tierra
Fallece el concejal del Ayuntamiento, ex delegado de la Junta en León y uno de los principales valedores de las marcas de calidad que han impulsado el sector agroalimentario
Concejales del PP del Ayuntamiento de León coincidieron ayer en el tanatorio con el alcalde
redacción
Una grave enfermedad acabó ayer con la vida del concejal del PP del Ayuntamiento de la capital Manuel Álvarez. Tenía 61 años, deja viuda, cuatro hijos y otros cuatro nietos. El funeral del que fuera delegado de la Junta tendrá lugar hoy a las 17.00 horas en la iglesia de San Marcelo. Cientos de personas pasaron ayer por su capilla ardiente -”instalada en el tanatorio de León-” para expresar el pésame a la familia.
Nada más conocer la noticia, las muestras de condolencia de sus compañeros de Corporación, partidos políticos y otras instituciones públicas se sucedieron durante toda la jornada. Nacido en Madrid en 1947, era ingeniero agrónomo por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia. Desde 1972, toda su actividad estuvo vinculada a la administración agraria en León y al ámbito de la comunidad. Entre ese año y 1987 prestó sus servicios en la Jefatura Agronómica, después llamada Sección de Producción Vegetal, donde ocupó el cargo de jefe. Además en esta etapa dio clases en Agrícolas.
También ocupó el cargo de Jefe de área de Industrias Agrarias de la Junta y en 1997 consiguió la jefatura del servicio en León. En 1999 inició su andadura al frente de la Dirección General de Industrias Agrarias y en el 2004 fue nombrado delegado de la Junta en León. Actualmente ocupaba el puesto de técnico superior en la Secretaría Territorial de la Delegación de la Junta y desde junio del 2007 era edil de la ciudad.
Desde su grupo de concejales, la portavoz, Ana Guada, recalcó la tristeza de todos sus compañeros ante la noticia de su fallecimiento. «Era una persona afable y cercana, con una gran calidad humana, que ha demostrado que en política, con su honestidad y trabajo incansable siempre buscando lo mejor para León, que sí se pueden hacer amigos».
Su incansable labor para el reconocimiento de la industria agroalimentaria leonesa y del ámbito de la comunidad, a través de los sellos de calidad, también fue uno de los aspectos más destacados por todos ayer al evocar su labor profesional y política. El que fuera su consejero, José Valín, enfatizó: «Una gran parte de las marcas de calidad deben su existencia a Manuel Álvarez», además aseguró que luchó por inversiones para la industria transformadora. Igualmente, la Diputación subrayó su contribución a la modernización de la agricultura y ganadería de la provincia y su papel clave en la consecución de marcas de calidad.