| Reportaje | Crónica negra de 365 días |

Dos meses estropearon un año

Los crímenes de Maite García, el de Villaobispo y el de Lucillo sacudieron la tranquilidad habitual de León en los dos últimos meses de un año que hasta entonces había sido pacífico

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La muerte de Maite García Flórez apuñalada por un delincuente común en las calles de León sacudió la tranquilidad de la capital leonesa a finales de noviembre y se erigió en el principal suceso del 2008. Otras dos personas fallecieron de forma violenta en el transcurso del año, un varón perteneciente a una familia extremeña de etnia gitana, que se vio envuelto en un tiroteo posiblemente por un ajuste de cuentas y otro en la localidad maragata de Lucillo, en extrañas circunstancias que inicialmente se achacó a móviles económicos, bien por un robo o por deudas de juego.

Maite García y una amiga suya habían salido a cenar la noche del viernes 21 de noviembre y a su regreso a casa, a la altura de la calle Lope de Vega, un individuo las abordó para atracarlas. La víctima forcejeó con el asaltante, que ya había fracasado en el intento de hacerse con el bolso de la otra mujer que la acompañaba y después de unos segundos de pelea asestó varias puñaladas a Maite, que perdió la vida poco después en el Complejo Asistencial de León.

La Policía Nacional inició la investigación apenas media hora después del crimen. Con los datos aportados por la mujer que presenció los hechos, se llegó a la conclusión de que solamente dos personas podían haber sido los autores de los hechos. Inicialmente se barajó la opción de un joven marroquí, pero aquella noche no había salido a la calle y tenía una coartada perfecta que justificaba su ausencia en el lugar de los hechos. Los agentes comenzaron a trabajar con la segunda hipótesis y encontraron en el parque de El Cid la prenda con la que el asaltante se cubrió la cabeza en el momento de los hechos, el cuchillo y abundante material probatorio. En un tiempo récord de apenas 72 horas, un varón de mediana edad y con un amplio historial delictivo en robos y atracos a sus espaldas fue detenido como presunto autor de los hechos, junto a su compañera sentimental.

Tras prestar declaración en el juzgado correspondiente, se decretó su ingreso en prisión y su pareja quedó en libertad con cargos, a la espera de que el Ministerio Fiscal decida si procede la apertura de juicio oral.

El año se completó con otro trágico suceso. Un individuo apareció muerto en la tarde de Nochebuena en su domicilio de Lucillo, después de haber sido objeto de un ataque violento que investigó la Guardia Civil.

Diciembre del 2008 terminó como comenzó enero del mismo año, con sucesos trágicos. El día 10, un niño de dos años hijo de una familia de mercaderes ambulantes sudamericanos que residían en León, perdió la vida en Valencia al atragantarse con un caramelo. El caso conmocionó a la ciudadanía, al conocer que días antes, la familia había perdido en un incendio la furgoneta en la que desarrollaban su trabajo.

También hubo casos con final feliz. Una pareja de agentes de la Policía Local se lanzó al río para salvar la vida a un joven que se encontraba en peligro, después de haber caído al río. Los agentes fueron condecorados por el heroico comportamiento que demostraron.

También hubo sucesos espectaculares. El 16 de febrero la Guardia Civil detuvo a dos jóvenes en Villablino, acusados e haber grabado un video conduciendo sus motocicletas a más de 300 kilómetros por hora en la carretera a Ponferrada. Las sanciones fueron ejemplares.

La sangría de las carreteras

El tráfico se cobró más de medio centenar de víctimas en los doce meses del año 2008. La sangría mortal de las carreteras reflejó a final de año una suave mejoría en el balance comparado con el del 2007, pero todavía sigue siendo preocupante. Los fallecidos podrían hacer desaparecer cada año un pueblo como Redipollos. Significativo.

El peor mes del año fue junio, con ocho víctimas mortales en un plazo de apenas dieciséis días. Cuatro personas perdieron la vida en un único accidente que ocurrió el 24 de junio en el término municipal de Hospital de Órbigo y tres más perecieron también en otro choque espectacular en Montejos del Camino el 16 de mayo.

También hubo víctimas mortales en accidentes ajenos a la carretera. Un súbdito rumano perdió la vida el 24 de marzo en una nave abandonada de Onzonilla, en la que presuntamente se estaba ideando un robo.

El 20 de agosto, una mujer que vivía sola en la Estación de Villadangos del Páramo falleció a consecuencia de un incendio que se generó en la estufa que tenía encendida junto al sofá de su salón. Y el 27 de octubre, un pastor de apenas 47 años perdió la vida en la Fiesta de la Trashumancia, víctima de un infarto de miocardio.

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Las fuerzas de orden público tuvieron notable trabajo a lo largo de este año. El 11 de febrero detuvieron a 23 rumanos acusados de 64 robos. El 23 de abril localizaron a un recluso del Centro Penitenciario Provincial que desde su celda dirigía una red de tráfico de drogas. Y aún hubo tiempo para que un individuo se subiera a la cúspide de la Catedral.