OPINIÓN | RODRIGO SUÁREZ ROBLEDANO | | DIRECTOR DEL PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA
Los Picos de Europa y los «agravios»
TRAS leer con detenimiento el extenso artículo que el Diario de su muy digna dirección dedicó el pasado domingo, día 15 de Marzo, al Parque Nacional de los Picos de Europa, en el que, bajo el título «Picos de Europa: León no acepta más agravios», su autor, D. Marco Romero, desgrana datos y presuntos hechos sobre la situación actual del Parque Nacional que me honro en dirigir desde hace cuatro años, de cara a la cercana transferencia de servicios y funciones desde el Estado a las Comunidades Autónomas de Castilla y León, Cantabria y el Principado de Asturias, debo quejarme, una vez más, de la triste circunstancia de que, opiniones de los habitantes y usuarios aparte (positivas y negativas, que cada uno opina según le va en sus intereses particulares, tan distintos tantas veces de los generales), el autor no ha acudido a todas las fuentes de información necesarias para redactar y contrastar su artículo, por lo menos en lo que se refiere a las inversiones realizadas, pues no ha consultado con este Parque Nacional que, con mucho interés, le hubiera proporcionado los datos exactos.
Considero, desde luego, fundamental el clarificar los datos económicos que se aportan en el artículo, ya que recogen un error de bulto: Cita el autor que, en el período 1998-2008, las inversiones por habitante y año en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa han sido de 3 euros. Manejando los datos recientes he de indicar que, en el período 2001-2008, por no irnos más lejos, la inversión en dicha zona leonesa del Parque Nacional (considerando solo el Capítulo VI de Inversiones, en sus tres conceptos: inversiones realizadas directamente por el Parque Nacional, inversiones territorializadas realizadas desde el Organismo Autónomo Parques Nacionales e inversiones del «Programa Estrella») se ha elevado a 10.258.811,42 euros. Es decir, si dicha inversión (para 8 años) la dividimos entre los 867 habitantes que cita Marco Romero en su artículo, nos da una inversión por habitante y año de ¡1.479 euros!. Aunque dicha cifra la traslademos al período de once años que cita el autor del artículo siempre saldrá una cifra superior a los mil euros por habitante. Un error de 500 veces en un valor me parece inasumible. Luego «agraviados, pero menos. O, ¿de que qué agravio estamos hablando?». Por cierto, que dicha inversión en la vertiente leonesa del Parque, para dicho período 2001-2008, ha supuesto el 29% de las inversiones totales en el Parque Nacional.
Si consideramos, en cambio, el período de mi responsabilidad (2005-2008, ya que tomo posesión de la Dirección en Noviembre del 2004 y el primer Presupuesto que confecciono es el del 2005) las cifras son aún más abrumadoras: de los 17.022.681,03 euros invertidos en todo el Parque Nacional en dicho período de 4 años, 7.739.371,02 euros lo han sido en la zona leonesa del mismo. ¡El 45,46%!, muy superior al porcentaje superficial que León aporta al Parque Nacional, que es, recordemos, del 38%. Luego opino que «agravio, reciente, ninguno». Y nos estaríamos acercando, por lo que a nivel de inversiones conjuntas se refiere, al ideal de equiparar esta vertiente leonesa a las cántabra y asturiana.
Todo esto, por lo que se refiere a las inversiones de la Administración del Estado en materia de gestión del Parque Nacional (habría que sumarle las correspondientes a otras parcelas de competencia de la AGE) y correspondiendo a otras Administraciones (Junta de Castilla y León, y Diputación) responder de lo tocante a sus amplias competencias y responsabilidades de inversión.
Y ello, sin entrar, en este momento, en las inversiones previstas para el presente año 2009, con Programas Especiales aparte del Presupuesto Ordinario.
En fin, con unas cuantas cifras creo que es suficiente, aunque entiendo a Alcaldes y vecinos que legítimamente reclaman, siempre que pueden, más.
P.S .: contradiciendo dos veces más lo dicho en dicho artículo, me veo en la necesidad de indicar:
Afortunadamente, este espacio protegido seguirá siendo Parque Nacional (categoría internacionalmente reconocida y consagrada en nuestra legislación) después de las transferencias.
Y los Ayuntamientos no solo tienen voz en el Patronato del Parque Nacional, sino también y por supuesto (y bien y adecuadamente que lo hacen valer) voto.