Radiografía con la singuralidad de una provincia grande, poco poblada y geografía accidentada
La institución provincial aborda en estos momentos la séptima fase de la Encuesta de Infraestructuras y Equipamiento Local (EIEL), que debe realizar cada año desde que el pasado ejercicio así se estableció. Anteriormente tenía que actualizarla cada cinco años, datando la primera de 1987. El principal objetivo de este documento es analizar la situación de los equipamientos e infraestructuras de competencia municipal en municipios de menos de 50.000 habitantes, intregrando así un inventario nacional de carácter censal.
La Encuesta se realiza en 1.351 núcleos de población, todos menos los incluidos en los ayuntamientos de León y Ponferrada, y analiza hasta 23 aspectos, entre ellos, demografía, planeamiento urbanístico, carreteras, abastecimiento, saneamiento y depuración, alumbrado, recogida y eliminación de basuras, instalaciones públicas, mercados, cementerios, centros sanitarios, de enseñanza, asistenciales...
Las singularidades de la provincia marcan la prestación de estos servicios básicos y su distribución. Así aspectos como su topografía accidentada -”el 28% de su superficie se encuentra a más de 1.000 metros de altitud-”, su rigurosa climatología, la gran extensión del territorio (15.581 kilómetros cuadrados) y su baja densidad de población (32,1 habitantes por kilómetro cuadrado) son determinantes a la hora de analizar los datos de esta Encuesta. También resulta relevante la cantidad de pueblos que existen y la dispersión de su hábitat, además de su despoblamiento, la elevada tasa de envejecimiento y el sistema urbano débil.