CISTIERNA
Martino defiende la tradición oral como una vía de investigación
El historiador explicó en el Instituto Bíblico y Oriental cómo la trasmisión de hechos fundamentan la historia
Eutimio Martino, en la charla ofrecida en el Instituto.
El Instituto Bíblico y Oriental del Cistierna celebró una nueva charla de la cátedra de historia que dirige el historiador Eutimio Martino y que trató el tema «Romanización y cristianización de la montaña: tradiciones asentadas en la historia». Señaló Martino que la tradición es muy importante como fuente de la historia dado que no son imaginaciones de los individuos sino que «es la trasmisión de hechos históricos por vía oral de edad en edad y son prueba auténtica y escrita». La tradición suele ser selectiva dado que cuando se escribe se recoge casi todo, sin embargo por vía oral se trasmite solo lo más interesante. La tradición no suele trasmitir fielmente los hechos, tiende a deformar esos contenidos por falta de control. «La frecuencia constante de un contenido nos remite al origen y fundamenta el hecho histórico que ha generado dicha tradición», según Martino quien precisó que otra característica de la tradición es su labor conservadora e integradora de unas tradiciones con otras además de reafirmar los valores espirituales de los pueblos. «Un ejemplo es la referencia al diablo como enemigo malo que viene a emparentarlo con la conquista romana y posterior cristianización de algunos lugares donde la presencia de esa romanidad aún se mantiene: en Pico Moro, Puente del Diablo, el Pajar del Diablo, calzada del Esla en Villayandre».
Dijo Martino, que hay una tradición inducida que es cuando una interpretación tardía o moderna se injerta en la tradición y la sustituye. Un ejemplo son las obras del rey Borbón Carlos III que sustituyen a la tradición de la construcción romana de muchos caminos. Así en Prioro el camino del Pando se relaciona con este rey. «En el Esla el tramo de la calzada conocido como el Pajar del Diablo también es atribuido por los doctos a Carlos III», según Martino quien puntualizó que la tradición es el eco de lo popular en la historia y la labor de los historiadores debe ser la de liberar a la tradición de las adherencias de los siglos para llegar al hecho histórico a través del estudio de campo y la colaboración con otras disciplinas despreciada por algunos historiadores.