Fallece un cazador en Bustos por el disparo de un compañero de batida
No se descarta que el rebote de una bala en una roca sea la causa del accidente
Una vista de la zona en la que se produjo el incidente.
Un disparo provocó el domingo la muerte de un cazador de 40 años, en el paraje conocido como la Raya de Fresno, en la localidad de Bustos, municipio de Valderrey. El suceso se produjo sobre las dos de la tarde, según confirmó la Subdelegación del Gobierno en León, en una batida de jabalíes, a la que habían acudido alrededor de 30 personas. La víctima sufrió una herida en el lado izquierdo del pecho que le produjo la muerte. Las mismas fuentes indicaron que el disparo que mató al cazador se produjo a consecuencia de un accidente.
Los cazadores, que recibían las piezas que los batidores trataban de enviarles por detrás, disparaban «a pieza pasada», cuando, por motivos que se desconocen, se produjo el fatal incidente: un montero disparó su escopeta, alcanzando en el pecho izquierdo a su compañero de caza, que falleció en el acto.
El finado, cuya identidad responde a las iniciales O.G.F., residía en La Virgen del Camino, aunque era originario de Fojedo del Páramo, donde recibirá sepultura a las cinco de esta tarde. El cazador, cuya capilla ardiente se abrió ayer por la tarde en el tanatorio de Santa María del Páramo, deja una niña de 7 años.
Hasta el paraje en el que se produjo el suceso se desplazaron unidades de la Guardia Civil con base en Astorga, así como un equipo de Sacyl, que no pudo hacer nada por la vida del accidentado. Agentes del instituto armado iniciaron la investigación del caso, mientras se dio aviso al forense, así como al Juzgado de Instrucción número 2 de Astorga, al que correspondía la guardia. Ayer continuaban las pesquisas, con el fin de aportar más datos que aclaren el incidente. Aún no está cerrada la investigación.
Los restos mortales del cazador fueron trasladados a las instalaciones de Ponferrada del Instituto Anatómico Forense, donde ayer se le practicó autopsia.
Desde la organización de la montería, el Club Deportivo de Caza y Pesca Riomonte, se apuntaba ayer a que un rebote causara la muerte del cazador. El coto de Bustos presenta un terreno en parte rocoso, en el que pudo chocar el proyectil, para, a continuación, partirse. Una de las esquirlas habría impactado en el pecho de la víctima, causándole la muerte, explicó ayer su presidente, Miguel Fierro.
Las estimaciones de los organizadores de la partida de caza indican que esta hipótesis es fruto «de las impresiones de quienes participábamos en la batida, pero aún falta el informe oficial», con unas conclusiones que podrían no coincidir con estas declaraciones. En concreto, no pudieron precisar si fue una astilla de la bala o el proyectil íntegro el que produjo la herida mortal.
«Muy integrado en el club». En cualquier caso, esta versión sostiene que el finado recibió el impacto en el lado izquierdo del pecho cuando se encontraba en su puesto, a consecuencia del choque de la bala con una roca.
Por otra parte, se destacó ayer la buena relación que unía al malogrado cazador con el que disparó su escopeta. «Era un miembro muy integrado en el club, de la cuadrilla del club», así como el estado de abatimiento en el que se encuentra el compañero que disparó. Desde Riomonte se subrayó la ayuda que recibió de los servicios de urgencia, tanto sanitarios como policiales.