La Guardia Civil considera homicidio imprudente la muerte del cazador
El supuesto autor puede enfrentarse a la pena de uno a cuatro años de prisión
La localidad de Bustos, en cuyo monte tuvieron lugar los hechos el pasado domingo.
La Guardia Civil encargada de la investigación de las circunstancias que rodearon el fallecimiento de un cazador el pasado domingo en Bustos puso al supuesto autor del disparo a disposición judicial como presunto responsable de un posible delito de homicidio por imprudencia, según confirmó ayer la Subdelegación del Gobierno en León. Este organismo dio por finalizadas las pesquisas policiales y señaló que ahora le corresponderá al juez determinar si el cazador es responsable o no de dicho ilícito penal o de otro, en función de los resultados de la autopsia practicada al cadáver y de la investigación policial.
La subdelegación también confirmó que el fallecimiento de O.G.F., de 40 años de edad, natural de Fojedo del Páramo aunque residente en La Virgen del Camino, fue debido a un disparo accidental durante la cacería que se celebraba el domingo por la mañana en Bustos, localidad perteneciente al municipio de Valderrey.
En caso de que el juez encontrara al supuesto autor del disparo culpable de un delito de homicidio por imprudencia, éste se enfrentaría a una pena de entre uno y cuatro años de prisión, según confirmó ayer el jefe de la Fiscalía Provincial de León, Emilio Fernández. La condena llevaría también aparejada la privación del derecho a la tenencia de armas por un periodo de entre tres y seis años. Si el magistrado, por contra, considerara que los hechos constituyen una falta de homicidio por imprudencia -”al ser ésta de carácter leve o al haber incurrido también en ella la víctima-” la pena sería de una sanción económica y la privación del derecho a tener armas entre tres meses y un año, dijo Fernández.
Indemnización. El fiscal jefe de León añadió que, si hay condena, la familia de la víctima recibiría una indemnización que el juez fijaría según un baremo que considera las circunstancias personales del fallecido. Si no hay condena, el seguro del cazador podría asumir esta compensación, dijo. Fernández consideró complicada la investigación en este tipo de casos «porque no suele haber muchos testigos que hayan visto algo, aunque sí hayan oído el disparo, y es frecuente contar sólo con la versión del autor del mismo». Por tanto, abogó por una reconstrucción aunque sea parcial de los hechos, con los testimonios de los compañeros de partida, a fin de tratar de esclarecer en qué contexto se produjeron. También indicó que la fiscalía suele actuar en este tipo de hechos, con independencia de que la familia presente cargos.