La diócesis inaugura un complejo asistencial tras invertir 1,4 millones
Una familia donó de forma anónima 700.000 euros para el edificio de Cáritas
Un momento de la bendición de las instalaciones realizada por el obispo.
La diócesis de Astorga presentó ayer el resultado de las obras de un nuevo complejo en las calles Hermanos La Salle y Martínez Salazar que incluye un edificio que acoge las oficinas de Cáritas diocesana, el albergue Casita de San José para los sin techo y la emisora local de Cope, así como una ampliada y mejorada casa sacerdotal. Los trabajos requirieron una inversión de 1,4 millones de euros.
Así, el nuevo edificio para Cáritas dispone de mil metros cuadrados y acoge en sus dos plantas bajas espacio para un comedor social y el refugio de la Casita de San José, la oficina de Cáritas en la primera planta y la emisora en la segunda, indicó ayer el ecónomo diocesano, Ángel Lucio Vallejo. Además, el obispado adquirió un edificio en la calle Corregidor Costilla, de quinientos metros útiles, en el que fueron habilitadas siete habitaciones para sacerdotes y, en el piso bajo, doce plazas para refugio de peregrinos que atenderá a éstos con el nombre de Albergue Martín Descalzo, en recuerdo al autor que pasó en la construcción su infancia y adolescencia.
Las obras incluyeron también la rehabilitación de la casa sacerdotal, actuación que afectó a una superficie de mil metros cuadrados sin incluir el teatro diocesano, que también fue acondicionado y sometido a mejoras de iluminación. La casa sacerdotal dispone ahora de otras ocho habitaciones, sala de estar, comedor, capilla, y sala de reuniones. También fueron mejorados los accesos al nuevo edificio para permitir la entrada de ambulancias al patio, en el que fue construido un crucero de piedra. El aparcamiento interior tiene ahora el doble de plazas, cuarenta, dijo Vallejo.
El complejo, que incluye también las oficinas de las delegaciones diocesanas, requirió una inversión de 1,4 millones de euros. Según Vallejo, fueron invertidos 72.000 euros en la adquisición del solar del edificio de Cáritas, 700.000 en la construcción de éste, 180.000 euros en la compra de la casa de Corregidor Costilla y otros 200.000 en su restauración, así como otros 300.000 en el acondicionamiento de la casa sacerdotal. El ecónomo precisó que la inversión realizada en el edificio de Cáritas, 700.000 euros, fue costeada con una donación realizada por una familia de la comarca que prefiere permanecer en el anonimato. La diócesis pagó el resto. «Sin esta ayuda no hubiera sido posible acometer la obra», dijo Vallejo. El director de Cáritas, Eutiquio Valdueza, señaló que la familia realizó la donación para el albergue de los sin hogar. El obispo, Camilo Lorenzo, precisó que la casa sacerdotal presta asistencia a los curas «en momentos de ancianidad o enfermedad», preservándolos de la soledad. Vallejo indicó que el proyecto «va destinado a los necesitados y a los sacerdotes mayores». Numerosas autoridades y público acudieron a la inauguración.