Engracia Mancebo celebró los cien años en Taranilla
Engracia Mancebo, con algunos de sus familiares.
Engracia Mancebo Escanciano celebró ayer su centenario rodeado de sus familiares y vecinos de Taranilla, lugar donde nació. Mujer trabajadora en una época en la que los derechos de las mujeres eran limitados y no así el trabajo a realizar, acarrear carbón, arar, pastorear y además las labores de las que sólo se encargaban las mujeres, además de llevar las tareas de la casa. Fue de las primeras cotizantes voluntarias a la Seguridad Social. Viuda a los 47 años, desde ese momento se hizo cargo de todo: la casa, los animales y el campo. Así como de atender a obreros que tenía en su casa de pensión. Su carácter, vitalidad y personalidad hicieron posible superar las adversidades que se le presentaron. Persona ocurrente, de amena conversación, agilidad mental y una memoria excelente, lo que le confiere un carácter peculiar y único, con el que disfrutan quienes la rodean.