La restauración del puente de Hospital, de 1,4 millones, finaliza en primavera
El subdelegado del Gobierno visitó las obras realizadas por el Ministerio de Cultura
El alcalde explica al subdelegado algunas de las peculiaridades de las obras del puente.
La restauración del puente medieval de Hospital de Órbigo, la tercera obra más importante que el Ministerio de Cultura está realizando en León, después del teatro Emperador y del Archivo Histórico Provincial, cumple escrupulosamente con los plazos previstos por lo que estará concluida en el segundo semestre del 2011. Así lo confirmó ayer el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, que acompañado por el alcalde de la localidad, José Miguel Cordón, y por el arquitecto del proyecto, Melquíades Ranilla, visitó las obras que la empresa Artemon está ejecutando con un presupuesto de casi 1,4 millones de euros.
El subdelegado explicó que los trabajos consisten fundamentalmente «en restaurar, sanear y embellecer este puente que es todo un emblema de todo el Camino de Santiago», matizó Álvarez. Las obras, que fueron adjudicadas por el Ministerio de Cultura a través del Instituto de Patrimonio Cultural, se iniciaron en octubre del 2009, y cuentan con un plazo de ejecución de doce meses. «Durante este tiempo. y gracias a estas obras, se han creado muchos puestos de trabajo, pero lo más importante, es que se está poniendo en valor un monumento que es un recurso turístico en sí mismo, que también genera empleo no solo en la localidad, sino en todo el Camino de Santiago», explicó el subdelegado. Por su parte, el alcalde de Hospital de Órbigo, José Miguel Cordón, declaró que con esta obra se está saldando una cuenta pendiente con este monumento, que a lo largo de la historia ha sufrido restauraciones inapropiadas, que incluso han llegado a poner en peligro su estructura, como es el caso del antiguo sistema de canalización del agua «una auténtica bomba de relojería que a no ser por estas obras hubiera estallaría en cualquier momento». El regidor explicó que la zanja provocada por esta canalización ha supuesto un daño terrible para el puente, por lo que «una vez desmontada la conducción, ha desaparecido el problema». Cordón confirmó que «tanto los vecinos, como todos los peregrinos que llegan al puente, «y que, por cierto, se quedan con la boca abierta, están muy orgullosos de que su monumento más emblemático, su Passo Honroso, recupere todo su esplendor».