«Cuando las llamas llegaron a las zarzas aquello parecía el mismísimo infierno»
La Junta controla totalmente el incendio que quemó cerca de 400 hectáreas en La Cabrera.
Las llamas permanecieron activas buena parte de la madrugada del sábado.
«Si no intervienen rápido Losadilla y Forna hoy no existen». Así de contundente se mostraba ayer uno de los vecinos de Forna después de haber pasado la noche mirando al monte y de haber pasado la tarde del viernes en la plaza del pueblo con la Guardia Civil, prevenidos por si era necesario evacuar. Las llamas llegaron a escasos 50 metros de las casas en zonas como la del molino, mientras la mayor parte del pueblo vio como sólo una sebe separaba las viviendas del fuego. «Cuando las llamas llegaron a las zarzas aquello parecía el mismo infierno», relataba en la mañana de ayer otra vecina.
No obstante, la zona calcinada se extiende por varios kilómetros, a lo largo de uno de los dos montes que flanquean Forna. «Es triste y se te caen las lágrimas al ver el monte así», lamentaban en un corro los paisanos que dejaban sus tareas y comentaban cómo habían pasado la noche.
Algunos subieron hasta donde estaban las primeras brigadas para llevarles café y algo de comer porque «nunca hemos tenido el apoyo que tuvimos ayer», afirma un vecino en referencia al dispositivo en el que participaron cerca de dos centenares de personas y siete helicópteros con efectivos de la Junta, del Ministerio de Medio Ambiente y de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
A pesar de ello, muchos no esconden que pasaron «muchos nervios» y que hubieran querido «que todo terminara mucho más rápido».
Intencionado. El miedo que pasaron los habitantes de este paraje de La Cabrera desaparecieron totalmente sobre las 18.05 horas de ayer, cuando la Junta dio por totalmente controlado el siniestro, que calcinó cerca de 400 hectáreas, según las primeras estimaciones.
Por otra parte, la brigada de investigación trabaja ya para esclarecer las causas del incendio y las primeras indagaciones apuntan a que fue intencionado. Los investigadores apoyan esta tesis en el hecho de que el fuego se inició casi simultáneamente en dos frentes distintos a cientos de metros de distancia.
A lo largo de la jornada de ayer, los medios desplazados realizaron labores de refresco y control de la zona, que desde el mediodía «sólo humeaba y no ardía nada».