Comienza hoy la investigación del yacimiento romano de La Carisa
La ‘cumbre’ que celebraron los ayuntamientos de Villamanín y los asturianos de Pola de Lena y Aller el pasado mes de julio para reivindicar y poner en valor los restos de La Carisa dará un nuevo fruto hoy, al iniciarse las labores de limpieza de una superficie de 1,5 hectáreas en el lomo de la Cordillera Cantábrica, donde los arqueólogos esperan encontrar suficiente material «para mensurar la naturaleza y la cronología del yacimiento», indican.
Los tres municipios formaron un frente común en verano para defender la importancia del posible campamento romano más elevado de Europa, que se sitúa entre 1.500 y 1.800 metros de altura. Para ello acordaron como primera medida reparar los caminos de acceso, con una inversión de 9.000 euros.
Tras esa reforma, el plan avanzará ahora con un barrido intensivo este fin de semana en el supuesto recinto defensivo y en los alrededores del foso, que se completará con prospecciones, desbroce de los terraplenes y un análisis topográfico durante la siguiente semana, según explicó la directora de las obras, la leonesa Esperanza Martín.
Esa primera toma de contacto determinará las futuras zonas a excavar y los lugares más idóneos para realizar catas de un metro cuadrado de tamaño y cincuenta centímetros de profundidad. Martín espera confirmar que el emplazamiento del Picu L.lagüezos de la denominada Col.la Propinde fue utilizado por el Imperio Romano para abordar la conquista de la Asturias trasmontana, en tiempos de Publio Cariso, de ahí el nombre. El arqueólogo Jorge Camino, que lleva investigando una década la zona, avala que los romanos construyeron, además, una auténtica autopista de cinco metros de anchura y casi 40 kilómetros de recorrido para unir León con Gijón y desplazar, en altura y casi sin desniveles, sus legiones con rapidez desde la Meseta hasta el Cantábrico.
El conjunto posee cuatro hectáreas fortificadas con un muro de piedra que fue descubierto durante un vuelo de reconocimiento, por expertos que realizaban un trabajo sobre las guerras de Hispania para el Instituto Ausonios de Francia. Conscientes del filón turístico que pueden generar los hallazgos y de su valor arqueológico, los tres alcaldes confían en que la investigación y la datación con el carbono 14 apoyen la antigüedad del campamento.