Los municipios mineros exigen que se inviertan los fondos del carbón
Suárez resta importancia a que los programas defiendan explícitamente la minería.
González Mantero, Carrasco, González Robla y Álvarez, ayer en la asamblea de Armi.
Los municipios mineros exigen que se inviertan los fondos destinados a la reestructuración que fija el Plan del Carbón 2006-2012, y lamentan el retraso que sufren los planes destinados a la recuperación de las zonas afectadas por la reconversión del carbón. Así quedó de manifiesto ayer en la XII Asamblea de la Asociación Regional de Municipios Mineros (Armi), que eligió como nuevo presidente al alcalde de La Robla, Ángel Suárez, con una lista consensuada.
A la asamblea asistió al presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, el subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez, y el director general de Minas, Ricargo González Mantero. Este último recordó que los fondos mineros no se han gestionado en su totalidad, y recordó que la Junta «ha hecho los deberes» y ha enviado al Instituto del Carbón los convenios para desarrollar las inversiones en las comarcas mineras: «Muchos de ellos están aún pendientes de que los firme el secretario de Estado».
González Mantero explicó que el nuevo requisito introducido que exige que los convenios tengan que pasar de nuevo por el Ministerio de Hacienda ha retrasado la inversión de proyectos por 27 millones de euros, que ya estaban tramitados, y para los que espera una pronta salida.
La provincia tiene pendientes también otros 60 millones de euros en proyectos que ya están enviados por las consejerías al Instituto, pero que no serán tramitados este año sino en el 2012.
El director general criticó especialmente la aprobación del reglamento europeo que entró en vigor en enero, y que obliga a las empresas mineras que reciben subvenciones a cerrar como muy tarde en el 2018.
González Mantero criticó que no se haya contado con las autonomías para presentar los planes de cierre de las empresas.
Por su parte la presidenta de la Diputación recordó que la institución provincial sólo ha podido invertir 10 de los 44 millones de euros que le corresponden para obras con cargo al Plan del Carbón, y exigió que se cumplan los plazos para liberar estos fondos.
El nuevo presidente de Armi, Ángel Suárez, reconoció que estas inversiones son vitales para «nuestros pueblos se mantengan vivos», aunque reconoció que la actual situación económica provocará retrasos en la ejecución de algunos de los proyectos. «Lo primordial para nosotros es que la minería no se pare», insistió el nuevo presidente de los municipios del carbón.
Suárez no quiso entrar en la polémica por la omisión en los programas electorales de los grandes partidos políticos del apoyo al carbón. «Ha quedado claro por parte de los dirigentes de estos partidos el apoyo a la minería, lo pongan o no los programas, y lo importante es la voluntad clara de apoyar en todos los ámbitos al carbón y a las comarcas que dependen de esta forma de vida».