toral de fondo
Los vecinos llevan quince días sin agua potable por los vertidos del polígono
Hoy se conocerán los resultados de la última analítica efectuada por Sanidad.
Polígono Industrial Vía de la Planta en Riego de la Vega.
Los habitantes de Toral de Fondo, en el término municipal de Riego de la Vega, han pasado los últimos quince días sin poder probar el agua que sale del grifo. El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Martínez, confirmó que «los vertidos industriales del polígono han contaminado el pozo que abastece el pueblo y Sanidad obligó a prohibir el consumo de agua», aunque matizó que «el suministro la gestiona la Junta Vecinal de Toral».
El socialista explicó que el Ayuntamiento ha iniciado conversaciones con las empresas para evitar que este problema, que califica como «un hecho aislado», vuelva a repetirse. «En los próximos meses intentaremos llegar a una solución», argumentó Martínez quien achacó a la falta de solvencia económica el retraso en la construcción de una depuradora que asegure la pureza del agua. «Los fondos son muy limitados, aunque lo cierto es que estamos intentando que salga adelante lo antes posible».
Mientras se soluciona el problema, la Junta Vecinal de Toral de Fondo, espera que los resultados de las muestras analizadas por Sanidad lleguen hoy. «En función de la analítica mantendremos o levantaremos la prohibición», añadió el pedáneo, Marcos Santos, quien anunció que se está barajando con el Ayuntamiento de Riego la posibilidad de que la gestión del agua pase a manos del consistorio. Santos recalcó que «sólo hemos seguido las directrices marcadas por Sanidad, que nos aconsejó que publicáramos un bando anunciando que el agua estaba contaminada y no era potable para el consumo humano, pero en ningún momentos los 160 vecinos del pueblo han sufrido cortes de agua».
Otro punto de vista
Lo cierto es que la visión de algunos de los afectados difiere en gran medida de la versión del Ayuntamiento y señalan que «una depuradora sería mucho menos costosa que la descontaminación de todo el agua afectada por los vertidos». Además destacaron que «los cultivos se están regando con el agua contaminada por lo que el problema, lejos de extinguirse, está pasando a la cadena alimenticia». No obstante, desde el Ayuntamiento piden calma, y recuerdan que «las últimas informaciones recibidas apuntan a que pronto podrá levantarse la prohibición».
Sin embargo, mientras ésta llega, son algunos los que denuncian «la dejadez» del consistorio para solventar el problema y ofrecer una solución, ya que según explicaron, lejos de ofertar algún servicio para solucionar la falta de agua, «cada vecino ha tenido que poner remedio al problema con sus propios medios». A la espera de un acuerdo y una solución definitiva, los vecinos aguardan que se ponga el punto final a los vertidos que se denunciaron por primera vez hace diez años.