ANIVERSARIO DEL TRIPLE CRIMEN DE DEGAÑA Una localidad apuñalada que todavía se desangra
Los psiquiatras aprecian un trastorno de la personalidad del lacianiego imputado
La defensa del leonés José Manuel Álvarez espera que la instrucción del caso acabe antes del verano.
Vecinos y familiares guardaron tres minutos de silencio después del pleno celebrado el sábado.
Un año después del crimen múltiple de Degaña (Asturias), en el que un vecino de Caboalles de Abajo, José Manuel Álvarez Fernández, de 43 años, irrumpió de madrugada en la casa en la que dormía su ex mujer, Silvia Brugos Rodríguez, causando la muerte a cuchilladas del compañero, el padre y el hermano de éstas, además de herir de gravedad a ella y a su ex suegra, la pregunta en la familia y en el pueblo continúa siendo la misma. Cómo y por qué en una misma familia se puede acumular tanto horror. Quizá el informe psiquiátrico explique en algo un caso de una violencia demoledora. Y es que los psiquiatras que han evaluado al presunto autor de los hechos aprecian un trastorno límite de la personalidad del reo.
Desde el punto de vista de la investigación, el caso parece resuelto. Aún está sin calificar, apuntan desde la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Oviedo. En el Juzgado de Candas del Narcea la instrucción del caso está próxima a su fin. Así lo considera el abogado del presunto autor de los crímenes, Javier Ordóñez Morán, que espera que el juez dicte auto de apertura de juicio oral e inste a las partes, Ministerio Público y la acusación particular, a formular cargos contra el leonés, sobre el que pesan tres muertes, lesiones a otras dos personas, allanamiento de morada y resistencia a la autoridad. Álvarez, presunto autor de unos hechos, continúa en prisión preventiva desde que pasara a disposición judicial.
Desde que el juez decidió su ingreso en el penal de Villabona pocas cosas han variado, indicó el letrado que le asiste. Ordóñez, al que correspondió la defensa del lacianiego por el turno de oficio, desveló que psiquiatras adscritos al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Candas del Narcea evaluaron el estado del presunto homicida, llegando a la conclusión de que «sufre un trastorno límite de la personalidad, que puede explicar lo ocurrido». El abogado matizó que no se trata de una enfermedad mental, pero «sí una alteración del comportamiento. Antes de que se procediera al examen, teníamos dudas de que se tratara de o no de una persona sana» a tenor de los sucedido. Carácter introvertido, impulsividad, reflexionar después de actuar son algunas pinceladas del carácter del imputado.
La representación legal del lacianiego espera que se dicte auto de apertura de juicio oral de aquí al verano y anuncia que no recurrirá esta decisión si se entiende que las muertes fueron el resultado de un homicidio, pero sí actuará, prolongando el proceso en el tiempo hasta que la Audiencia Provincial de Oviedo confirme el auto judicial, si se considera que hubo asesinato.
Con respecto al estado de su cliente, Ordóñez Morán manifestó que se encuentra «más tranquilo, centrándose» y que ha mostrado arrepentimiento por lo ocurrido.