Más de 220.000 euros se ahogan en la clausurada piscina fluvial de Cebrones
Una imagen de archivo de la piscina fluvial.
El entusiasmo despertado hace ocho años por la creación de una nueva piscina fluvial en la localidad de Cebrones del Río se ha visto finalmente truncado con la clausura de la instalación.
La Junta Vecinal cerró el pasado año de forma temporal, debido a las deficiencias, esta piscina, que aprovechaba la ribera del río Órbigo, lo que ha terminado por ser un cierre definitivo. Y es que la falta de duchas y vallado, así como de los requerimientos sanitarios adecuados que no han sido aplicados al proyecto, lo han recluido al cierre final. Tras haber instalado una depuradora hace cinco años cuya financiación corrió a cargo por una parte, de la Junta Vecinal, que aportó 28.000 euros, y por otra, de la asociación Poeda (Páramo-Órbigo-Esla) que cubrió los 20.000 euros restantes, la piscina no ha podido salir a flote como el proyecto de modernidad que pretendía ser. La iniciativa buscaba ser un proyecto de recuperación del río y de ocio que tuvo un coste inicial de 175.000 euros.
La idea de construir la piscina fluvial surgió en el año 2004, tras las inundaciones que anegaron la comarca, que como consecuencia hicieron necesaria la construcción de una escollera que protegiese las instalaciones de las avenidas y que situase a la piscina como el punto de encuentro social clave de la comarca. La piscina, tuvo un coste de 175.000 euros, que fueron asumidos por la Junta Vecinal. Además, se estableció en los alrededores, una zona de juegos infantiles, un bar y un merendero con barbacoas, mesas y sillas para completar y conseguir los objetivos de la iniciativa. La salubridad del agua de la piscina se garantizó con la entrada y salida continua del agua, que antes de entrar, pasaba por un pozo en el que se desprendía de la materia en suspensión en el caso de que entrase turbia. En su zona más profunda, la piscina tiene una profundidad de 1,74 metros, y en sus laterales contaba con escalones para que las personas mayores pudiesen refrescarse de forma segura.
Finalmente, los 1.100 metros cuadrados de superficie con los que contaba la piscina se han visto relegados a un segundo plano, y las instalaciones se han cerrado de forma definitiva.