Santa Marina del Rey acoge la Fiesta Campesina marcada por la sequía
El bajo nivel de los pantanos está afectando a los cultivos de regadío de la provincia.
Este fin de semana Santa Marina del Rey se lanza al campo, pues en el pueblo tendrá lugar la XXX Feria Campesina organizada por el sindicato agrario Ugal-UPA.
En una rueda de prensa celebrada ayer en la sede de este sindicato Matías Llorente, Secretario General del mismo, explicó los pormenores de esta fiesta. «Cada año vamos rotando de pueblo y este año le ha tocado a Santa Marina del Rey, por segunda vez en estos 30 años», explicó. Por otro lado, quiso agradecer al Ayuntamiento y a la Junta Vecinal su apoyo cediendo todas las instalaciones sin poner ninguna pega.
El domingo a partir de las 13.00 horas darán comienzo los festejos con la tradicional misa campesina cantada por el grupo Huylka. Posteriormente, ya de tarde, tendrá lugar el saludo del alcalde y, justo después, se hará la entrega de los premios a los remolacheros, por polarización y mayor rendimiento por hectárea, y a los ganaderos y agricultores, que son jóvenes de menos de 30 años. «Son todo un símbolo dada su poca edad, pues se están arriesgando mucho», elogió Llorente.
Al hilo del festejo campesino, Llorente quiso hacer alusión a los problemas por los que están pasando los agricultores de la provincia debido a la sequía por la que atraviesan los embalses. «Estamos viviendo una situación de crisis de la que no somos culpables, pero de la que sí pagamos las consecuencias. De todos modos, seguiremos produciendo alimentos en la medida de lo posible para que podamos seguir comiendo», comentó Llorente concienciado con los malos tiempos para el sector.
Sí a las juntas vecinales
Ugal-UPA quiso mostrar su apoyo a las juntas vecinales. Por ello, Matías Llorente explicó que son necesarias y deben tener amparo administrativo, pero eso sí, han de estar correctamente reguladas. «No se pueden meter todas en el mismo saco, hay algunas que son un éxito y otras un fracaso, por eso deben estar reguladas», sentenció Llorente. Además, considera que algunos ayuntamientos se han despojado de algunas de sus funciones, como el control del suministro de luz y de agua, para encomendárselo a las juntas vecinales, «Debe haber una ley que regularice sus funciones para que todas trabajen por igual», aclaró Llorente.