Vuelta a los tajos con la Guardia Civil y 7 camiones pinchados en La Lomba
Los mineros de interior volvieron ayer a los tajos y tan sólo permanecieron sin actividad las explotaciones a cielo abierto de Tormaleo, Cerredo y Fabero. Los productores de Santa Cruz, Alinos y Fonfría y los trabajadores de Las Rozas y La Lomba volvieron a sus puestos, aunque la Guardia Civil acudió a la entrada de los turnos para evitar incidentes. En las explotaciones lacianiegas los piquetes ya renunciaron a su función y no acudieron a la entrada a la mina por la mañana. La jornada continuó con normalidad, pendiente de la reunión con Trabajo en León y de la asamblea que se celebró en Ponferrada, a la que acudieron más de un centenar de los trabajadores de los cielos abiertos de Uminsa, perteneciente al Grupo Alonso.
En La Lomba, los piquetes de los cielos abiertos actuaron para evitar el movimiento de camiones con mineral y pincharon las ruedas a siete vehículos que aunque, vieron retrasado su horario, finalmente pudieron iniciar su trayecto y realizar el transporte del mineral.
El jueves, los agentes de la Guardia Civil tuvieron que custodiar la entrada de los trabajadores de Santa Cruz al pozo ante los gritos de esquiroles y las críticas de los trabajadores de cielo abierto. Los mineros finalmente interpusieron unas 45 denuncias «por coacción» contra los piquetes que intentaron bloquear el acceso a los puestos de trabajo.