Obituario | Juan Tomás Martínez montañero
El último escalador del Picu Urriellu
Los hermanos Martínez y la esposa de Juan Tomás, Asunción.
Juan Tomás Martínez nació en Camarmeña (Asturias) en 1919, pero se casó y pasó a vivir en Caín en 1950, seis años después de abrir con su hermano Alfonso la vía de escalada más utilizada para subir al Picu Urriellu. Se trata de la Sur Directa de los Hermanos Martínez y, a decir de los escaladores, la más lógica y progresiva. Llevaba subiendo al Picu desde los 14 años, no en vano era hijo del mítico Víctor Martínez, el de Camarmeña, tercero en la secuencia de ascensión al tótem del Macizo Central de los Picos de Europa y toda una leyenda como guía del Urriellu.
En 1945 Juan Tomás pasó a formar parte de la guardería del Coto Nacional de Caza de los Picos de Europa, continuando la saga de guardas que inició su padre y que actualmente continúa con su hijo Julio, también guarda del Parque Nacional.
Juan Tomás tenía diez hijos y un buen puñado de nietos y también era especialmente querido por el colectivo montañero por su trato afable y locuaz, así como su incansable capacidad para contar una y cien veces los lances más atrevidos de sus expediciones. Gozaba de relativa buena salud para su edad y una lucidez envidiable, disfrutando aún de las partidas de subastado con sus vecinos de Caín, de donde se resistía a marchar pese a la insistencia de sus hijos para que pudiera estar más atendido y con más comodidades. Caín era donde estaba más a gusto, en su humilde casa, rodeado de la verticalidad con la que tantas veces había jugado y a la que siempre había ganado.
Con Juan Tomás Martínez desaparece el último representante de la segunda generación de escaladores que se desenvolvieron en torno al Picu Urriellu (no le gustaba que la gente lo llamase Naranjo), contribuyendo a construir el mito del alpinismo español del que ahora ya forma parte en sentido histórico, pero también desaparece un amable vecino de Caín con el que simplemente echar una parrafada.
En Urriellu, en Picos y en Caín, definitivamente ahora falta alguien.