«Con 14 años tuvo que autorizar a los médicos para que le amputaran la pierna»
«Siete años de lucha. Cuando nos decidimos a denunciar sólo sentíamos rabia e impotencia», asegura la madre del paciente, que en la actualidad tiene 19 años e intenta llevar una vida «lo más normal posible teniendo en cuenta que lleva una pierna ortopédica». Esta mujer astorgana, que prefiere que su familia permanezca en el anonimato, asegura que nunca pensaron en ganar «y que nos dieran la razón, pero nos dirigimos al Defensor del Paciente y confiamos en ellos». Asegura que el dinero de la indemnización «es íntegra para mi hijo, queríamos que le dieran algo para él, para que pueda tirar porque las secuelas de la enfermedad requieren de mucho dinero», asegura.
«Las cosas se hicieron mal»
«Lo importante de esta sentencia es que se reconozca que los médicos hicieron las cosas mal. Hay gente a la que se le diagnostica un cáncer en quince días y a nosotros tardaron casi nueve meses, fueron muchos errores». Pese a la gravedad del diagnóstico, con una enfermedad que puso en peligro su vida, comoreconocer la sentencia, el joven ha sacado el carné de conducir y está buscando trabajo. «Prefiero no recordar aquellos años, que fueron muy difíciles. Mi hijo, con 14 años, tuvo que firmar el consentimiento para que los médicos le amputaran la pierna. Le habían hecho varios injertos pero los rechazaba con contínuas infecciones. Los médicos le explicaron que era mejor amputar y él firmó».
La familia está satisfecha con la sentencia y, aunque cabe recurso, no van a apelar. «En todo este proceso hemos visto muchas injusticias. Lo que hace falta que que los pacientes denuncien. En nuestro caso, nunca nadie sabrá lo que hubiera pasado si a mi hijo le hubieran detectado el tumor a tiempo. nadie sabe cuál hubiera sido su evolución. Lo que está claro es que las cosas no se hicieron bien».