La nieve obliga al uso de cadenas aunque no cierra ningún puerto
Puebla de Lillo registró un espesor de entre 15 y 20 centímetros.
Varios niños se deslizan sobre la nieve en Puebla de Lillo.
La nieve caída durante la jornada de ayer en la provincia de León obligó al uso de cadenas o neumáticos de invierno, además de prohibir el paso de camiones, autobuses y vehículos articulados, en tres puertos de montaña, concretamente en la carretera LE-333 a la altura de Puebla de Lillo desde el kilómetro 4 al kilómetro 14; en la LE-321 a la altura de Redipuertas desde el kilómetro 40 al kilómetro 45,7, y en la LE-481 a la altura de Torrebarrio desde el kilómetro 10 al kilómetro 15,9. Asimismo, según indicaron fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT), la nieve acumulada en la calzada provocó una circulación irregular en la carretera CL-635 a la altura de Uña desde el kilómetro 13 al kilómetro 21,7, prohibiendo además el paso de camiones y vehículos articulados en ambos sentidos de la vía.
En Puebla de Lillo la nieve caída durante la jornada hizo que se registrara sobre la vía un espesor de entre 15 y 20 centímetros, según señaló el alcalde de la localidad, Pedro Vicente Sánchez, sin ocasionar ningún problema para el tráfico. En el resto de la provincia se produjeron nevadas débiles en la primera mitad del día, que unidas a las bajas temperaturas y a los vientos fríos de norte y noroeste, no dejaron huella en la calzada.
En lo referente a las estaciones de esquí, en San Isidro, las fuertes rachas de viento hicieron que sólo se pudiera poner en marcha la parte baja de la estación y las pistas de esquí de fondo, mientras que en Leitariegos, a pesar del mal tiempo, la jornada se desarrolló con normalidad.
Para hoy domingo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé cielos con intervalos nubosos en la mayor parte de la provincia en una jornada en la que las temperaturas serán muy similares a las registradas ayer. En la montaña cantábrica los cielos estarán muy nubosos o cubiertos con posibilidad de nevadas débiles.